Superhéroes y Ciencia: Batman, el hombre murciélago [IV]
por Carlos Roque Sánchez | 21:24 - 10 de enero de 2009 |
(Continuación) Un superhéroe “macizote”, cuyos huesos de las extremidades inferiores también sufrirían algo de transformación. Aunque dependería del tipo de arte marcial, por lo general algunos huesos tenderían a ser más densos. Por decirlo de forma sencilla, sería un proceso contrario a la osteoporosis. Una consecuencia directa de andar dando patadas por ahí, a todo malhechor que se las merezca.
Y no serían éstos los únicos cambios. Fruto de tan intenso y prolongado entrenamiento, su capacidad de reacción ante cualquier tipo de movimiento a su alrededor se incrementaría. Les ocurre a todos los atletas. Son capaces de extraer más información y más rápido que los demás mortales. Cuestión de eficiencia en el sistema nervioso. Cuestión de entreno.
Pero que en ningún caso justificarían algunos detalles de sus combates, con varios oponentes a la vez. Con seguridad lo menos realista en la ficción del hombre murciélago.
Unos detalles poco creíbles
Uno de ellos es ver cómo se libró en cierta ocasión de diez oponentes a la vez. Este pormenor es de los menos acertados en la ficción del hombre murciélago. Haciendo un esfuerzo, y en unas condiciones muy escogidas, se podría admitir una pelea simultánea con, hasta, cuatro o cinco personas. Eso sí venciendo sus miedos (Para dominar los miedos ajenos, primero hay que vencer los propios).
No es que sea fácil, por supuesto, defenderse y atacarles a la vez. Pero juega a favor de Batman que sus atacantes, también tendrían bastantes dificultades para atacarle sin estorbarse entre ellos, cuando no herirse. Más razonable resulta una pelea simultánea contra dos supervillanos.
Otro de los datos poco verosímil está relacionado, también, con las peleas. Se refiere a la naturaleza de las lesiones que éstas le producen. Si bien es cierto que casi siempre vence, no lo es menos que en casi todas recibe de igual modo, una buena tanda de golpes por todo el cuerpo.
Lo que no parece afectarle al día siguiente en el que se muestra como nuevo. Ni rastro de cansancio, ni asomo de heridas. Algo ya de por sí bastante irreal. A lo que habría a añadir el afecto acumulativo de las palizas, noche tras noche. No. Es un auténtico fracaso esta faceta de la historia batmanita.
¿Y cómo sería la vida de un hombre así?
Pues la verdad es que muy poco llevadera. No hay nada más que analizar el ritmo que lleva. Como buen superhéroe debe estar despierto la mayor parte de la noche. Es lo suyo. Forma parte del sueldo. Una molestia sin duda, pero que no presenta unas dificultades insalvables. Basta con dormir y descansar durante el día.
De hecho es sólo un trastorno en el patrón del sueño, que muchos humanos, normales ellos, sobrellevan a diario. Tanto más un superhéroe. Pero no es éste el caso. Hay un problema. Nuestro personaje también tiene que combatir el mal durante parte del día. Lo que le impide dormir de manera continua. Como mucho un par de cabezadas aquí y allá.
Demasiado escaso, e insuficiente a todas luces, el descanso reparador que le puedan proporcionar. Máxime si tenemos en cuenta su ajetreo. Porque no debemos dejar de lado que, para mantenerse en óptimo estado físico y mental, debe dedicar muchas horas al día al entrenamiento ¿De dónde las saca? Y a todo esto, también tiene que aparecer como Bruce Wayne.
No. Su patrón de sueño se le debe hacer insoportable, por alterado. No es fácil estar despierto a intervalos, a ratos, y a lo largo de todos los días y sus noches. Es un negro peligro añadido a su ya sombría vida. Batman se nos podría dormir en plena persecución de un malvado, mientras pilota su Batmóvil en una oscura noche cualquiera (La noche es más oscura justo antes del amanecer. Os lo prometo).
De las inllevaderas condiciones de vida de nuestro superhéroe, algunos detractores han sacado una molesta conclusión. Podrían haberle afectado a su personalidad (Continuará).



Thor
X-Men: First Class
Green Lantern
First Avenger: Captain America
The Avengers
Reinicio Spider-Man

11 de enero de 2009 a las 1:03
La verdad es que por el estilo de vida que lleva, de lo más increíble es que no mermen su asombrosa lucidez mental, junto con su analítica y previsión de los hechos.
11 de enero de 2009 a las 10:12
Muy inteligente por tu parte Miguel_Tao. Es precisamente lo que abordaré en la siguiente entrega. Gracias por tu observación.
Un saludo
11 de enero de 2009 a las 17:44
Aunque igual en ciertas oportunidades ha sufrido de ataques de locura. nerviosismo he histeria, que tambien se le puede atribuir a su falta de sueño y constante desgaste mental/fisico.
p.s: por cierto muy buenos analisis en los post, felicitaciones, y excelente blog!
12 de enero de 2009 a las 11:39
Pozi, abordar a este personaje bajo una visión psicológica, convierte el futuro post en algo muy, muy interesante.
Pero es bastante complicado, o se posee abundantes conocimientos sobre Bruce Wayne y se tienen nociones básicas de psicología o habría que documentarse muchísimo.
Si lo consigues Carlos (¿No eras Álvaro? O_O), será un tema de la leche, como muchos de los que haces, como los de ciencia.
6 de marzo de 2010 a las 3:52
tipico de los humanos en creer en imposibles y todo lo ven fuera de su alcance y como todo buen optimista jajajaja no le queda mas q buscar una explicacion “logica” q sea apoyada por toda la sociedad q creen en limites e imposibles o sea el 98% de la poblacion mundial “todo lo que la mente humana puede imaginar se puede lograr” pero dudo que algun dia lo comprendan seres limitados