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Spiderman

Superhéroes y Ciencia: El factor Obama en Ciencia [28]

por Carlos Roque Sánchez | 9 de agosto de 2010

(Continuación) Uno de presente. Ideología y ciencia se han de separar. Más libertad en investigación. Su mascarón de proa, la casi inmediata revocación de la limitación para investigar con células madre.

Otro de futuro. El porvenir pasa, de forma ineluctable, por nuestra propia capacidad para crear, no para consumir.

Objetivos específicos propuestos
De forma más concreta, seguimos en la teoría, sobre el papel, estas son las improntas de algunos de los objetivos propuestos:

1) En el terreno educativo, se señala la necesidad de incrementar la educación científica en las primeras etapas de la vida, sobre todo de las matemáticas, y también, en general, de la divulgación científica a la ciudadanía.

 

Superhéroes y Ciencia: Spiderman y Política [27]

por Carlos Roque Sánchez | 3 de agosto de 2010

(Continuación) Aunque estoy seguro de que el lector atento se ha percatado del detalle, lo resalto. La investidura ficticia ocurrió antes que la real.

El ejemplar se puso a la venta una semana antes de que se celebrara la verdadera toma de posesión. Cosas del marketing, que tiene sus propias reglas.

Obama-manía
Porque, echando la vista atrás, se puede apreciar que no es la primera vez que un dirigente estadounidense, aparece en las páginas de un cómic de superhéroes.

 

Superhéroes y Ciencia: Spiderman y política [26]

por Carlos Roque Sánchez | 28 de julio de 2010

(Continuación) Uno. El ficticio del Universo Marvel.

Que como ya les he contado, a lo largo de su dilatada historia se ha mostrado como un reflejo de la actualidad política, social y cultural de cada momento.

El personaje es un viejo conocido: Spiderman.

Otro. El mundo real. El mundo de la política, y el personaje lo hemos conocido recientemente.

Es nada menos que el actual presidente de los EEUU, Barack Obama.

Político y superhéroe juntos en un cómic

Ya les dije que, según para qué cosas, la vida forma extraños compañeros de viaje. Y ahora les adelanto que también de “cama”. Ya ven.

 

Superhéroes y Ciencia: Cómics y política [25]

por Carlos Roque Sánchez | 19 de julio de 2010

(Continuación) Vayan por delante mis disculpas. Se las presento con la esperanza de que las acepten, por el indudable retraso con el que les traigo esta entrada.

Una dilación de más de un año, que es evidente la inhabilita como noticia pero, siempre hay un pero salvador, no la invalida como tema a tratar. Como cuestión sobre la que opinar.

Y es posible que, dados los vientos que corren, bien pudiera tener aún cierto interés para el blog.

Así lo creo ya que mezcla ciencia, en esta ocasión la política, con ciencia-ficción, en nuestro caso la de los cómics de superhéroes.

Dos mundos que por chocante que nos parezca, tienen que ver. Están relacionados entre sí.

Un vínculo que no nos debe sorprender, pues los dos tienen un nexo con el Poder. Con su conquista y con su ejercicio.

El Poder con mayúscula. Que a la vista está hace extraños compañeros de viaje.

 

Superhéroes y Ciencia: Electrizante Spiderman (Segunda Parte) [24]

por Carlos Roque Sánchez | 13 de julio de 2010

(Continuación) Es más, ¿cómo sabe el rayo que están ahí bolas y silla?

De hecho, ¿por qué razón lo tiene que saber?, si ni siquiera están cargados eléctricamente.

De otro lado, ¿qué les hace ser diferentes de cualquier otro objeto, como las puertas que se ven al fondo?

Y por último, ¿qué importancia tiene que sean metálicos?

Son algunas de las lagunas de conocimientos eléctricos que muestra nuestro superhéroe Spiderman.

Incomprensibles tratándose de quien es, el trasunto de un joven, brillante y precoz científico, Peter Parker.

Lo malo es que, tampoco las palabras del rufián Electro, nos hacen concebir esperanzas de rigor científico.

Por lo mostrado, no parece que entre todos llegaran a reunir ni un miliculombio de conocimiento eléctrico. En fin. Qué le vamos a hacer.

 

Superhéroes y Ciencia: Electrizante Spiderman (Primera Parte) [23]

por Carlos Roque Sánchez | 7 de julio de 2010

(Continuación) Las serias sospechas que, sobre los supuestos conocimientos científicos del brillante estudiante Peter Parker tengo, no es la primera vez que se las confieso en esta tribuna bloguera.

Les he traído más de una ya, y pertenecientes a distintos campos de las ciencias.

Pero creo no equivocarme si les digo que ninguna de esas pifias están relacionadas con el Electromagnetismo.

Seguro que lo recuerdan.

Es ese apartado de la Física Clásica que, junto a la Mecánica newtoniana, conforma los pilares que la sustentan.

Como ya hemos señalado en otra ocasión, el Electromagnetismo fue establecido por J. C. Maxwell (1831-1879) al unificar Electricidad, Magnetismo y Óptica en 1864.

 

Superhéroes y Ciencia: ¿Es Spiderman un plagio? [22]

por Carlos Roque Sánchez | 18 de febrero de 2009

(Continuación) La noticia lleva ya unos meses rodando por los mentideros de los medios de comunicación. Pero el caso es que, por un motivo u otro, no he tenido ocasión de traerlo a estos predios de superhéroes. Pero bueno, la cosa es que ya está aquí.

syc_spider_22-1La noticia surgió con un cierto tinte alarmista. Venía a decir que Spiderman bien podría ser un plagio. Que antes de él existió otro Hombre Araña.

Lo que vendría a significar que Stan Lee no fue su creador. Ni la Marvel la editorial que lo lanzó. Ni 1962 el año de su publicación. O sea que nada es como nos lo dijeron.

The Spider no es Spiderman

Antes de inducir a error he de aclarar que no me estoy refiriendo a The Spider.

Un digno sucesor de emblemáticos personajes de los pulps como The Shadow o Doc Savage y que hizo su aparición en octubre de 1933. Precisamente con La Sombra, y fruto de su influencia directa, se puede establecer un cierto paralelismo.

 

Superhéroes y Ciencia: Aprendiendo de los errores (Segunda parte) [21]

por Carlos Roque Sánchez | 21 de julio de 2008

(Continuación) Y a todo esto, ¿qué decía el superhéroe? ¿Qué pensaba el joven estudiante de ciencias? ¿Cuál fue su respuesta de Spiderman-Peter Parker? ¿También teórica? No exactamente, bien que… Bueno, lo mejor es que juzguen ustedes mismos.
Parece que el bando bueno aprendió mejor

De entrada son conscientes del error cometido, y saben cómo arreglarlo. En el número 2 de Spider-Man Unlimited de 2004, hay una escena que nos hace concebir esperanzas docentes. Es cuando un limpiador de ventanas de rascacielos tiene la desgracia de caer mientras trabaja, y la fortuna de que nuestro héroe se percate de ello, y se lance rápidamente en pos de él.

Dado que parte con una velocidad inicial suficiente -y que adopta con su cuerpo un buen diseño aerodinámico, que reduce el rozamiento con el aire-, en pocos segundos supera la velocidad de caída del pobre hombre, por lo que pronto está a punto de alcanzarlo. Es cuando piensa (cuatro primeras viñetas):

Primer bocadillo: “Y si me balanceo con él agarrado, la diferencia entre nuestros momentos lineales lo partirá en dos”
Segundo bocadillo: “Primero, tengo que ponerme a su misma velocidad. Entonces agarrarlo y balancearme”
Tercer bocadillo: “Lo pillé”
Cuarto bocadillo: “Ahora hebra de telaraña”

Bien. En teoría, ya desde el primer bocadillo, parece que el asunto está resuelto y claro. Es una cuestión de variación de cantidad de movimiento. Ya lo hemos tratado en anteriores entregas [14] y [16], por lo que no incidiremos en ella. Empero…

… no lo está del todo

Resulta que en la práctica queda alguna que otra cuestión que, si bien no llegan a ser las oscuras sombras del deslizador Duende, al menos son grisáceas penumbras arácnidas. Me refiero, por ejemplo, al método con el que consigue igualar su velocidad a la del limpiacristales (segundo bocadillo).

Como sabemos por Dinámica, sometido a la omnipresente fuerza de la gravedad, Spiderman bajará cada vez más rápido (movimiento uniformemente acelerado, MUA), de modo que sólo la existencia de otra fuerza mayor y en sentido contrario al de caída, le haría perder velocidad (movimiento uniformemente retardado, MUR).

¿Quién o qué origina esa fuerza? ¿Cómo lo consigue? ¿Quizás nuestro propio héroe, modificando la forma de su cuerpo al caer, para así provocar un mayor rozamiento con el aire? ¿Quizás rozando parte de su cuerpo (por ejemplo los pies, véanse viñetas) con la pared del rascacielos mientras cae? ¿Una combinación de las dos? Puede ser. Porque, en cualquier caso, la resultante de las fuerzas (gravitatoria y de rozamiento) podría tener sentido opuesto al de caída y frenarlo. Pero en el cómic no dice nada, de ahí lo de la primera penumbra. Que no es la única.

Más penumbras

También está lo de la forma en la que lo agarra. En la última viñeta se puede ver, que no todo el cuerpo del trabajador está fuertemente asido por el superhéroe. Y esto es un grave inconveniente ya que esa parte no sujeta del cuerpo, sí sufrirá una tensión importante (hay que considerar el extra dinámico que supone el efecto centrípeto, entrega [12]), causante del cambio de momento lineal y posible origen de alguna lesión al “limpia”, como ya ocurriera con la desdichada Gwen (entrega [17]). Un mal asunto, aunque no el peor.

No debemos olvidarnos de la supuesta superfuerza del brazo de Spiderman, que es el que sostiene y balancea a ambos, por el simple hecho de haber sido picado por una araña ¿Recuerdan la ley cuadrado-cúbica de Galileo? Más que grave, éste puede ser un inconveniente insalvable que habrá que tratar a fondo en otra ocasión.
Y por último, en esa misma viñeta, Spiderman, le hace a su acompañante un comentario poco acertado.

Quinto bocadillo: “Agárrate. Estaremos en el suelo en un pis-pas”

O antes de que cante un gallo, como se suele decir también. Un error de cálculo. Lo digo porque si, para simplificar, consideramos al sistema hebra de telaraña-cuerpos un péndulo simple de longitud cincuenta metros (50 m), su periodo de oscilación vendrá dado por la expresión:
que en nuestro caso tomará el valor, si g = 10 N/kg, de : T = 14 s

Es decir, que tarda catorce segundos en cada oscilación, por lo que si suponemos que, debido al rozamiento pendular, al menos darían unas diez oscilaciones antes de pararse (un cálculo a la baja), esto significa que tendrían que transcurrir entre dos y tres minutos para que la pareja tocara suelo. Lo que no es precisamente un pis-pas.

Máxime si ese tiempo lo mide uno cuando se está balaceando a una altura de varias decenas de metros, abrazado con toda su fuerza a un desconocido que, para colmo, va vestido con una ajustada malla azul y roja y lleva una máscara por tocado, cubriendo su rostro. Una cuestión de tiempo relativo que diría el físico. (Continuará).

 

Superhéroes y Ciencia: Aprendiendo de los errores (Primera parte) [20]

por Carlos Roque Sánchez | 14 de julio de 2008

(Continuación) La publicación de la carta del profesor Kakalios en la revista Wizard, con el razonamiento científico de la verdadera causa de la muerte de Gwen, fue la primera pero no la única prueba de que el mundo del cómic aprendía de sus errores. También se montaron en el carro de las correcciones los propios protagonistas, aunque con suerte desigual.

El primero que dice haber aprendido

Dos años más tarde de la carta, en agosto de 2002, y en el número 45 de Peter Parker: Spiderman, era el malvado Duende Verde el que se apuntaba al grupo de “neoestudiantes de ciencias”, en este caso de Física. Pero como gran supervillano, sus intenciones no les iban a la zaga y éstas eran perversas y malevas.

Como quería dañar a Spiderman, aunque sólo fuera psicológicamente, no se le ocurrió otra cosa que mandar a los medios de comunicación un vídeo grabado de la caída y muerte de Gwen. Un vídeo que Peter tuvo que ver en la televisión, en la soledad de su cuarto. Solo, como siempre. Desgarrador.

Con él pretendía un doble propósito. De un lado, mostrarse como inocente de esa muerte, como si no lo conociéramos y supiésemos lo que hizo. Y de otro, dejar al superhéroe como un estúpido e inexperto salvador. Por si no puede leer en el bocadillo de la imagen sus palabras, les transcribo el mensaje duendil.

Primer bocadillo: “Al darme cuenta de que la chica había caído, corregí el rumbo de mi deslizador en un intento por salvarla. Empecé un descenso inmediato”

Segundo bocadillo: “Pero antes de que tuviera posibilidad de alcanzarla, el Hombre Araña hizo algo increíblemente estúpido: a pesar de la velocidad de su caída, decidió atraparla con esa red de goma suya. En el instante siguiente su cuello crujió como una rama podrida”.

Tercer bocadillo: “Si yo fuese el marido o novio de esa chica, nunca perdonaría a ese maniático enmascarado por lo que hizo. Spiderman mató a esa pobre chica, tan seguro como que yo estaba allí antes que usted”.

Como pueden ver sus intenciones no dejan lugar a duda. Quería hacer daño y sabía dónde y cómo hacerlo. Por eso hurgaba allí donde la herida iba a sangrar más. Pobre Peter. Sí, parece que el criminal había aprendido la lección.

Pero bien visto

No es así. Si se fijan bien en sus palabras, en ningún momento especifica cómo la pensaba salvar. No, no dice nada. Si quieren que les diga mi opinión, no tengo nada claro que el Duende supiera cómo hacerlo. Demuestra que se ha dado cuenta de su inicial ignorancia física -la de que por el mero hecho de caer, una persona muere-. También de que la súbita parada que Spiderman le origina a Gwen al atraparla, con la consiguiente variación de su cantidad de movimiento, es mortal de necesidad.

Sí, pero él no ofrece ninguna solución acorde a la ciencia, para su salvación. Algo de teoría y nada de práctica, ésa es la única aportación del volandero verde. Quedan por tanto deslizantes sombras sobre sus conocimientos científicos. No hay que olvidar que es un genio, pero del mal. Un científico demomaníaco.

Música y cómic

No es que pretenda fundamentar una tesina, sobre la posible influencia del cómic en la música independiente, pero lo cierto es que la doble puntada musical de la entrega [18], ha tenido continuación. He detectado otra referencia a Spiderman en un tema del “indie pop patrio”. Se trata de “Un buen día”, la segunda canción del disco “Unidad de desplazamiento” (2000) de Los Planetas. Ahí tienen la estrofa de marras:

He estado durmiendo hasta las seis
y después he leído
unos tebeos de Spiderman,
que casi no recordaba.
Y he salido de la cama.

(Continuará)

 

Superhéroes y Ciencia: De “nerd” a superhéroe pasando por “wrestling” [19]

por Carlos Roque Sánchez | 6 de julio de 2008

(Continuación) La controversia sobre si lo que mató a Gwen fue la caída gravitatoria o la red arácnida, pervivió entre los aficionados a los cómics hasta finales del siglo XX. Buena prueba de ello es que el ejemplar de enero de 2000 de la revista Wizard, la mostraba como una de las grandes cuestiones sin respuesta todavía.

Lo que hizo que el profesor James Kakalios mandara a su editor una carta, donde daba cumplida y científica respuesta a tan luctuoso asunto. La mataron entre la maldad del Duende Verde, la inexperiencia rescatadora de Spiderman, el despiste físico de Peter Parker, eso sí ambos de forma involuntaria y, qué duda cabe, las inexorables leyes de la naturaleza física. Nadie dijo nunca que ejercer de superhéroe fuera fácil. No. Y máximo cuando se es un “nerd”.

De “nerd” a…

“Nerd” es un término usado en la ciencia ficción, especialmente en la estadounidense, y que en su connotación negativa se emplea para designar a personas inteligentes, con altas calificaciones académicas, pero con un carácter tímido y retraído. Unas particularidades que les hacen ser poco sociables y, por ende, el centro de las burlas de los demás. Eso es lo que es Peter Parker en el instituto.
Huérfano de madre y padre, escasamente popular, apocado, con apuros económicos, indeciso. Poquita cosa, vamos. Y encima lleva gafas de concha y prefiere estudiar ciencias antes que jugar al fútbol. Lo que aquí decimos un empollón. O sea, sin remedio. Por eso el capitán del equipo de fútbol se mete con él y las chicas no le hacen ni caso. Ni la dulce compañera de estudios Gwen, ni la picante vecina Mary Jane. Nadie.

Sólo tiene un amigo, Harry Osborn, otro que tal anda aunque éste por otras causas ya sabidas. Pero que hacen bueno lo que se ha dado en llamar el ‘Síndrome de Peter Parker’, que por no extendernos lo resumimos en una frase: “El mundo es un pañuelo”. Toda una sinopsis de las andanzas del homo-arácnido.

“wrestling” para…

En estas estamos cuando la famosa araña -otrora radiactiva, ora mutante genética- va y le pica. Y con la picadura, los fenomenales superpoderes: lanzar telarañas, subir por las paredes, tener una fuerza descomunal proporcional a la de las arañas, poseer un sexto sentido avisador de peligros, etc. De joven enclenque a poderoso superhumano, por la simple acción de una picadura ¿No es maravilloso? ¿Qué habría hecho usted en esas circunstancias? Pues muy probablemente lo que hizo él: aprovecharse de ellas en beneficio propio ¿Y cómo?

No sé usted, a nuestro hombre no se le ocurrió otra cosa que dedicarse a la lucha libre, al “wrestling”, para ganar dinero. Claro que se tuvo que poner a tono con la parafernalia de ese mundo: se hizo un disfraz y se puso de apodo “El asombroso hombre araña”. Bueno, estas cosas son así.

Por supuesto que ni asomo de pensar en defender la justicia o librar al mundo de pillos y truhanes ¡Como si no tuviera él suficientes problemas! La caridad bien entendida empieza por uno mismo, dicen.

…llegar a superhéroe

Es lo que pensó cuando, a la salida de un combate, pudo detener a un ladrón que huía y no lo hizo. Una fatal circunstancia que desencadenó el nacimiento del superhéroe, ya que ese mismo ladrón resultó ser el posterior asesino de su tío Ben en un desgraciado robo. Es en esta fase de la evolución del personaje, cuando nace otra de sus frases famosas, la preferida de su tío: “Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Es cuando se percata de su razón e importancia, y decide poner el primero al servicio de la segunda. Dedicará su vida a combatir el crimen. Lo que en la ciencia psicológica llamarían una “paradoja de la adolescencia”.

En esencia éste es el origen de nuestro superhéroe y, estarán conmigo que no es, ni por asomo, parecido al de otros ya conocidos. No es uno cualquiera, al uso. Si acaso puede tener puntos en común con Batman, pero nada que ver con su componente onírico. Spidey es más normal, más de andar por casa.

Un inciso científico

Al comentar más arriba los fantásticos superpoderes, he citado el de tener una fuerza descomunal proporcional a la de las arañas. Y no debo escribir un renglón más sin hacer una precisión. Si una araña que mide de alto unos 2 mm, es capaz de saltar 1m de altura, lo que viene a ser quinientas (500) veces su tamaño, Spiderman, que mide, pongamos 1,70 m, podrá saltar 850 m ¿Mucho, no?

No tengo en el momento que escribo estas líneas los datos delante pero, para mí que, ni Superman. Habrá que echar números. Pero no es ésta la precisión que quería hacerles, al fin y al cabo sólo es ciencia-ficción. La cuestión es saber si se trata de buena ciencia-ficción. Ya conocen mi manía de meter la ciencia en todo.

¿Tiene algo que decir la “ley cuadrado-cúbica” enunciada en 1600 por Galileo Galilei? (Continuará).

 
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