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Supermateriales Ciencia

Superhéroes y Ciencia: Adamantium [1]

por | 6 de septiembre de 2008

O adamantio, adamantita o adamantino. Que de todas estas formas es nombrado, en el Universo de superhéroes de ‘Marvel Comics’, este material de ficción dotado, cómo no, de unas propiedades superextraordinarias. Quizás se trate del más popular de todos ellos, muy por encima de vibranium, uru, o carbonadio, entre otros.
Además es utilizado por varios de los personajes marvelianos, sean éstos superhéroes o supervillanos, formando parte tanto de sus equipamientos como de su propia constitución. Lo que se dice un material bien aprovechado. Apareció por primera vez en The Mighty Avengers #66 (julio, 1969), y formaba parte de la coraza externa de Ultron, un malvado robot contra el que combaten Los Vengadores.

Si lo recuerdan no es el primer material de ciencia-ficción que traemos a esta tribuna de ciencia. Antes lo hicimos con la supermánica kriptonita y después con el vibranium de “Capi”. Y como en todas ellas, el supuesto origen, naturaleza, estructura y propiedades físico-químicas del adamantium, plantean ciertas dificultades de verosimilitud desde el punto de vista de la ciencia. Empezamos.

¿Qué es el adamantio?
En el mundo del cómic, como suele ocurrir frecuentemente, el confusionismo científico campea por sus lares. Lo mismo te dicen que es un metal, o una rara aleación (mezcla de metales), o que es el producto resultante de un misterioso proceso químico entre varias resinas sintéticas, de secreta composición y que ha de hacerse en unas condiciones concretas. A saber.

Debe durar exactamente ocho minutos (8 min) y llevarse a cabo a una temperatura de mil quinientos grados Fahrenheit (1500 ºF), que vienen a ser unos ochocientos dieciséis grados Celsius (816 ºC) de nuestra escala o mil ochenta y nueve kelvin (1089 K) de la absoluta o termodinámica. Bien, pero del método ni mus. Es desconocido salvo el detalle de que, y según los laboratorios Marvel, resulta caro, muy caro. Como ven lo que dicen es casi nada.

Yendo a lo que nos interesa, y como le avisé, no hay claridad y la información que se da es casi inútil. De la dichosa reacción química, no dicen nada sobre la naturaleza de las resinas sintéticas (reactivos). Ni llegamos a saber si el adamantium obtenido (producto) es una sustancia simple, un compuesto químico, una mezcla homogénea o una mezcla heterogénea. Tampoco comentan qué tipos de enlaces predominan en su estructura (iónico, covalente o metálico). Y en ningún momento se habla de que exista el elemento químico de nombre adamantio, en la tabla periódica de elementos químicos. O sea, menos que casi nada.

Más información marveliana

Con respecto a las marvelianas clases de adamantium, no vamos a entrar a analizar la variada gama existente: adamantium verdadero, adamantium secundario, adamantium beta, adamantium más, etcétera, por la sencilla razón de que no dicen nada analizable. No es más que verborrea científica, por lo que no le dedicaremos una sola palabra.

De quien sí dicen algo es del producto. Se encuentra en estado líquido, se puede moldear y, una vez solidificado, ya no hay nada en este mundo que lo pueda alterar, modificar o destruir. Por decirlo de alguna forma, el adamantium es indestructible. No hay agente mecánico o térmico, en ningún proceso físico o químico, que pueda con él.

Y aquí nos quedamos. Ésta es toda la información que el cómic ofrece, acerca de la obtención adamantina. Verán que no faltan sombras y sí luces científicas. Pero nada se puede hacer. Bueno, algo sí. No hemos agotado todas las fuentes informativas. Aún nos queda la descripción de sus fabulosas propiedades. No es que sean muchas, pero prometen ¿Cuáles son éstas? (Continuará).

 

Superhéroes y Ciencia: El escudo del Capitán América (y 4)

por | 5 de abril de 2008

Para remate de los tomates, la variedad wakandesa no es la única forma en la que el vibranium marvélico se manifiesta. También existe el vibranium antártico, que sólo ha sido encontrado en la Antártida, en una aislada y ficticia región conocida como Tierra Salvaje. Además sus efectos son opuestos. Mientras que el de Wakanda absorbe energía, el de la Antártida la emite ¿Cómo es eso posible? Vayamos por parte, que principio quieren las cosas.

Vibranium antártico

Aparece por primera vez en Daredevil #13 (febrero 1966), de S. Lee y J. Romita y no termina de estar clara su relación con el escudo del Capitán América. De entrada me asaltan dos dudas. Una: ¿En qué ejemplar aparece citado?, agradecería la información. Dos: ¿Forma el vibranium antártico parte de la composición química del escudo? Lo digo porque de lo poco que se sabe de él, es que tiene el sobrenombre de “Antimetal”, por lo que hace. Que no es otra cosa que fundir los metales sólidos que se encuentren en sus proximidades.

Y digo yo qué tiene de especial lo de derretir metales, tampoco es para tanto. Con el añadido de que eso no pasa, claro, en las historietas del “capi”. Vaya problema que tendría si se le fuese fundiendo todo a tu paso ¿Entonces? No termino de comprender por qué lo citan. Pero bueno. Dejando de lado estas mis dudas, y centrándonos en el nuevo material, una de las cosas que sabemos es que emite radiaciones altamente energéticas. Cosa que no hacía el otro ¿Hay explicación científica para esa diferencia?

Pues no. Al menos mientras no sepamos qué es el vibranium. Si fuese, por ejemplo, un elemento químico, entonces no habría problema. Se trataría de dos isótopos, uno de ellos radiactivo. Algo frecuente. No olvidemos que la radiactividad es una propiedad abundante en la naturaleza. Pero como no dicen lo que es.

¿Qué más sabemos?

La variedad antártica no existe en gran abundancia, ni en altas concentraciones. Algo comprensible dada su posible naturaleza radiactiva ¿nuclear?. Sabida es la dependencia logarítmica de estas radiaciones con la cantidad de materia inicial. A partir de un determinado valor de “masa crítica”, su crecimiento exponencial la hace incontrolable e imposibilita la existencia de yacimientos ricos en dicho material. Se destruirían ellos mismos. Está bien pensado.

Por eso dicen que si el vibranium de la montaña de Wakanda fuera antártico, la energía emitida convertiría en líquido todo el metal de África. Demasiado calentón quizás. Pero puede ser. Como es ficción. Claro que como no explican qué tipo de radiación es la que emite. O si son de varias clases. Todo puede ser. Por cierto, no puede ser más desafortunado el sobrenombre de “antimetal” ¿Qué significado tiene el prefijo “anti”? No lo dicen, pero lo que da a entender es que produce cualquier efecto menos el de derretir. Que en definitiva es lo único que hace. Mala elección.

También cuentan que esta variedad es capaz de destruir al Adamantium, “el metal más duro conocido”, que se obtuvo por “al tratar con ingeniería inversa el vibranium antártico”. Más afirmaciones acientíficas. Pero lo dejaremos aquí (por ahora). Una aclaración última. El adamantium no forma parte de la aleación del escudo del Capitán América, como a veces se ha afirmado erróneamente.

Tierra Salvaje

Es un paraje ficticio del Universo Marvel localizado en la Antártica. Posee clima tropical, formas de vida de la Era Mesozóica, en especial dinosaurios y, por supuesto, nuestro vibranium antártico. Creada por unos extraterrestres para llevar a cabo unos experimentos sobre la evolución en nuestro planeta, es escenario de otros personajes de la editorial, como Ka-Zar y los X-Men. Y hasta aquí les puedo contar.

 

Superhéroes y Ciencia: El escudo del Capitán América (3)

por | 29 de marzo de 2008

El vibranium, como es sabido, se trata de un material ficticio del universo de superhéroes de ‘Marvel Comics’. Como suele ocurrir en estos casos, en ningún momento se especifican con claridad las propiedades de este, desconocido para la ciencia, ¿elemento químico? Tampoco si se presenta como sustancia (sustancia simple o compuesto químico) o en forma de mezcla (homogénea o heterogénea). No se sabe por tanto si se trata de un metal o de un mineral.

No, desde el punto de vista molar de la Química Atómica, no es buena la ciencia-ficción acerca de la naturaleza de este material. Desde el punto de vista nuclear, en el cómic, se insinúa que tiene una masa atómica tan elevada, que no se puede ubicar en la Tabla Periódica de Elementos Químicos, si bien no da su valor ni las razones de tal imposibilidad. Además, el tal vibranium, carece de propiedades radiactivas, lo que entra en total contradicción con su elevada masa atómica.

No, tampoco es buena, ahora desde el punto de vista de la Física Nuclear, la ciencia-ficción de este material.

Eso sí, se sugiere un posible origen extraterrestre, vaya novedad científica; un estado de agregación sólido y se informa de que existen dos variedades, conocidas como vibranium de Wakanda y vibranium Antártico. Menos es nada.

Vibranium de Wakanda

Apareció por primera vez en ‘Fantastic Four #53’ (agosto 1966), de Stan Lee y Jack Kirby, y se encuentra exclusivamente en la nación africana ficticia de Wakanda. Por los efectos que produce, este material parece gozar de unas peculiares propiedades físicas y químicas.

Uno de estos efectos es el de absorber la energía que le llegue del exterior, bien la que se desplaza, en forma de movimiento corpuscular (energía cinética), o bien la que se irradia, en forma de movimiento ondulatorio (energía mecánica, sonido, o energía electromagnética). Bueno, hasta aquí, esta afirmación energética puede tener un pasar científico, el problema viene cuando hay que explicar, a través de qué proceso la absorbe, cómo la almacena en su estructura y cuál es esa estructura. Lo que no es poco si tenemos en cuenta que, también, desconocemos su naturaleza.

Si nos atenemos al cómic, la energía “se almacena en los espacios existentes entre sus moléculas, reforzando su dureza” y no dice nada, pero nada de nada, del método molecular utilizado. Dejando a un lado esta importante cuestión, va en contra de todas las leyes y principios naturales conocidos, este aumento de la dureza con un incremento energético. Cualquiera sabe que, por ejemplo, un metal no aumenta su dureza cuando lo caliento.

No. Es mala ciencia-ficción. Tanto es así que los propios guionistas, conscientes de ello, le ponen cota a esta capacidad y limitan la cantidad de energía que puede absorber el vibranium. Algo es algo. Aunque, eso sí, estos límites no son del todo conocidos. No conviene matar a la gallina de los huevos de oro.

Más “peculiaridades” del vibranium

Como consecuencia de esta fantástica absorción energética, al decir de los guionistas, el vibranium resulta difícil de pulverizar, aunque no imposible, ya que aquella no es ilimitada. Y así, en una de las historias se le bombardea (sin especificar el tipo de bomba) hasta conseguir destruirlo. Bien, vale. No obstante nos dicen que el vibranium retuvo las ondas de sonido ¿Pero no había sido destruido? En todo caso, ¿por qué no se produjeron esas ondas de presión? Silencio marveliano.

Vistas con detenimiento, en las historias no faltan atrevidas afirmaciones acerca de las sorprendentes e inexplicables propiedades de este material. Veamos. Una, “lo inusualmente firmes que se mantienen sus moléculas, incluso a temperaturas tan bajas como el cero absoluto” ¿Cómo que “incluso a”, será “gracias a”? Lo puede deducir del modelo cinético atómico-molecular de la materia (MCA-M) hasta un estudiante de secundaria. Otra, “no puede ser solidificado únicamente reduciendo su temperatura” ¿Pero no hemos quedado que, en condiciones ambientales (1 atm y 25 ºC), está en estado sólido? Estotra, “el vibranium puede ser solidificado únicamente a una presión de 13 atm, o sublimado a una temperatura de 3316 °C”. Más de lo mismo. Esotra, “con la calibración correcta, su frecuencia de vibración incluso puede destruir diamantes” ¿Pero no absorbe la energía? ¿Cómo es que ahora la emite? ¿Qué significa calibración correcta?

Por desgracia, no quedan aquí las objeciones al vibranium wakandés (Continuará)

 

Superhéroes y Ciencia: Superman (6)

por | 18 de noviembre de 2006

De la kriptonita del cómic

Se trata de un material ficticio, que representa el talón de Aquiles de nuestro superhéroe. Desde el principio, sus “padres literarios” tuvieron claro que los poderes no podían ser ilimitados. Si no, qué iban a hacer los malhechores frente a él. Nada. No habría uno que le durara más de dos viñetas, menos una aventura y, menos aún, una saga aventurera de casi cincuenta años ya. Por eso se inventaron la kriptonita.

Lo que no llegaron a tener claro es si, desde el punto de vista científico, se trata de un mineral, un compuesto químico o una sustancia simple (que no son lo mismo, aunque parezcan igual). O, al menos, si lo tuvieron claro, no se han dignado aclararlo en todo este tiempo. Por lo que lo desconocemos. Lo que sí sabemos es que procede de la explosión del planeta Kryptón y que tiene unas peligrosas propiedades radiactivas. Son sus radiaciones, precisamente, lo único a lo que Superman es vulnerable, pudiendo incluso llegar a matarlo, si el tiempo de exposición era lo suficientemente largo. Precaución.

Conviene resaltar que esta radiactividad, en contra del parecer general, no es selectiva. No afecta sólo al superhéroe. Todos los kriptonianos y, también, los terrícolas sufren sus perjudiciales efectos. Lex Luthor perdió su mano (la derecha, creo recordar) por los efectos de la radiactividad que generaba un anillo que llevaba puesto, qué paradoja, para mantener alejado a Superman. Bueno, poco más que decir de ella, salvo que he contabilizado hasta diez (10) tipos de kriptonitas diferentes, por su color y efectos. Desde la verde, la más común, hasta la carmesí, pasando por la roja, la lenta, la dorada, la sinética, la azul, la plateada, etc.

Al kriptón científicoÉste sí es un material real. Se trata de una sustancia simple química de fórmula Kr (g). Un gas incoloro, inodoro e insípido, de bajo poder radiactivo y que se encuentra en nuestra atmósfera en un muy bajo porcentaje, donde fue descubierto en 1898. Su nombre proviene del griego kryptós (oculto), dado lo difícil que resultó su identificación en la atmósfera, por su rareza.

También se encontró como uno de los productos de las reacciones de fisión nuclear del uranio, U (s), que se realizaron a partir de los años treinta del siglo pasado, en plena Era Nuclear (véase CyC: “¿Quién mató a John Wayne, I y II”). Este redescubrimiento científico de la sustancia, junto a su exótico nombre, pudo ser la causa de que los creadores del superhéroe se fijaran en él, para dar nombre al planeta de KalEl y a su radiactivo material.

Pero en realidad, y a efectos prácticos, la sustancia kriptón es un gas inerte que tiene múltiples y beneficiosas aplicaciones: está en el interior de nuestras lámparas fluorescentes; forma parte de los sistemas de iluminación de los aeropuertos, por su elevado alcance; se emplea en las lámparas incandescentes de los proyectores de cine; el láser de Kr se usa en medicina para cirugía de la retina del ojo, etc. Como ven, nada que ver con la maldita kriptonita. De la realidad a la fantasía. (Continuará)

Escrito por Carlos Roque Sánchez([email protected])
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