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Guionista y productores recuerdan anécdotas y problemas de X-Men

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Imagen de X-Men (2000)

El pasado 14 de julio se cumplieron 20 años del estreno de “X-Men”, cinta que no solo dio inicio a la saga mutante de Fox (cerrada en 2019 con el estreno de ‘Fénix Oscura’) sino que también contribuyó al auge del genero dentro de la industria cinematográfica.

Con motivo de su vigésimo aniversario, la actriz Famke Janssen, que interpretó a Jean Grey durante la trilogía original, los productores ejecutivos Lauren Shuler Donner y Ralph Winter y el guionista David Hayter realizaron  una entrevista para la revista Observer en la que desvelaron algunas anécdotas, curiosidades, problemas creativos e ideas descartadas que la cinta, dirigida por Bryan Singer, tuvo que atravesar antes de llegar a las salas de cine.

Nada más empezar, Janssen aclara que uno de los principales problemas a los que se enfrentó el proyecto fue la desconfianza de Hollywood frente a las adaptaciones de cómics. Lo que provocó, entre otras cosas, que Fox le otorgara un presupuesto muy rígido y limitado (75 millones de dolares).

Nadie había hecho esas películas antes, al menos no en el nivel en que lo estábamos haciendo. La adaptación del cómic no se había hecho de esta manera tan valiente.

Por su parte, Donner explica que decidió adquirir los derechos cinematográficos de los mutantes (que en ese momento ya habían rebotado por tres estudios distintos) e involucrarse en el proyecto tras leer varias biografías de los X-Men y, como ella misma afirma, obsesionarse con Lobezno.

Entonces leí algunas de las biografías de los personajes de Marvel y la primera que leí fue la de Logan. Inmediatamente me enganché con el personaje. Sentí empatía hacia él por su trauma, por haber manipulado su cuerpo y su amor no correspondido por Jean Gray. Su constante curación y no querer vivir tanto. Me enganché en ese mismo momento.

Imagen de X-Men (2000)

Cambiando de tema, Hayter recuerda con ironía que antes de convertirse en el guionista de la película, o de recibir el crédito por ello, su trabajo consistía en contestar al teléfono y que fue el propio Singer quien, sabiendo su amor por los X-Men, empezó a pedirle consejo hasta que acabó por encargarle la reescritura de varias escenas.

Conocía muy bien los cómics, y Bryan llegó a confiar en mí para aconsejarlo sobre cómo mantenerlo fiel a los cómics. Al final, le sugerí unas escenas y él dijo: ‘Sí, simplemente escribe eso para mí’. Y fue entonces cuando comencé a hacer reescrituras.

Al tener un presupuesto muy limitado, el equipo creativo tuvo que descartar (a su pesar) muchas escenas y personajes que habrían mermado considerablemente el poco dinero que el estudio les había concedido. Entre los mutantes que finalmente se quedaron fuera se encontraban Bestia (Hank McCoy) y Rondador Nocturno (Kurt Wagner).

Así mismo hubo que suprimir varias escenas de acción que se desarrollaban en la Sala de Peligro, la presentación del Hombre de Hielo (Bobby Drake) mientras congelaba una habitación llena de gente o una secuencia de pelea entre Lobezno y Magneto sobre una serie de autobuses en movimiento.

No obstante, el primer inconveniente real al que se enfrentaron fue la creación de un vestuario para los personajes. El propio Hayter afirma que tuvieron que desligarse de los trajes de las viñetas para lograr captar la atención del público general.

Teníamos que llegar a los fans más acérrimos, pero también teníamos que abrirnos al resto del publico. Incluso hicimos una broma sobre usar trajes de licra amarilla porque sabíamos que era lo que querían los fans. Pero para justificar un presupuesto de 75 millones de dólares, teníamos que ampliarlo para poder explicarlo y establecer las bases para un grupo más amplio de fans de los cómics y espectadores de cine en general.

Ademas del dinero, la película cargaba con el estigma de ser un proyecto “arriesgado” , pues a diferencia de la actualidad a principios del 2000 se creía que la cinta seria todo un fracaso. Sin embargo, Janssen cree que este espíritu le concedió a los implicados una libertad y camaradería que les permitió crear algo único.

Fue una experiencia muy interesante porque, aunque estábamos haciendo una película muy  grande, en ese momento no parecía que lo estuviéramos haciendo pero el desarrollo del guión y la cantidad de cambios que todavía ocurrían durante la filmación y cómo a veces estábamos volando por el asiento de nuestros pantalones, simplemente se sintió diferente.

Imagen de X-Men (2000), Cíclope

Otro obstáculo que tuvo que superar la obra de Singer fue la elección del reparto, ya que aunque el proyecto era visto con recelo en Hollywood muchas estrellas se interesaron en él. Ya fuera porque eran fans de los cómics o por simple oportunismo, Winter asegura que no había día en el que no apareciera un famoso luchando por un papel específico.

Tengo montones de grandes recuerdos de gente que vino queriendo estar en la película. Michael Jackson era un gran fan de los cómics y quería interpretar a Charles Xavier. Shaquille O’Neal apareció en las oficinas y quería ser Forja, que no estaba en la película.

Siguiendo esta linea, Hayter recuerda como, gracias a Terence Stamp (el General Zod en “Superman II”), descubrió que Patrick Stewart al principio se negaba a aceptar el papel de Charles Xavier/Profesor X.

Patrick Stewart no quería [interpretar a Charles Xavier]. Llevó mucho tiempo convencerlo. Terence Stamp me dijo: ‘¿Sabes por qué Patrick no quiere hacerlo? Por la silla. Él no quiere estar atrapado en la silla. Pero a mi no me importa De hecho, también luzco excelente calvo’ —relata  Hayter—. Todos los días me llevaba alguna sorpresa por las caras que entraban. Como cuando encontré a Mariah Carey sentada en mi oficina queriendo hablar con Bryan acerca de ser Storm o algo así. Así que eso siempre es impactante.

De hecho, el guionista señala que durante la fase de casting viajó junto con Singer a Vancouver  para tratar de convencer a Charlize Theron de aceptar el papel de Jean Grey. Finalmente el elenco principal acabo compuesto, como ya sabemos, por: Patrick Stewart (Profesir X), Ian McKellen (Magneto), Hugh Jackman (Lobezno), Halle Berry (Tormenta), Famke Janssen (Jean Grey), James Marsden (Ciclope), Anna Paquin (Picara), Rebecca Romijn (Mistica) y Ray Park (Sapo).

Repasando los cambios realizados, el propio Winter admite que para deshacerse del estigma infantil que arrastraba el género tuvieron que dotar a la historia de un mayor realismo y presentarla como un drama oscuro y serio.

Winter: La seriedad y la cuestión de si deberíamos vivir juntos. ¿Deberíamos vivir separados? Haciéndose eco de los temas de cómics que Stan Lee creó. Eso fue lo que comenzó a distinguirlo y hacerlo diferente.

Imagen de X-Men (2000)

De hecho, Donner señala que este lavado de cara tenía como objetivo cambiar la percepción que tenía el público sobre los personajes basados en cómics.

Algunas de las películas de cómics que nos precedieron trataban a los personajes como si fueran personajes de animación. Y cuando leo las biografías de los personajes, las leo como personas reales. Bajamos a la tierra a los personajes lo suficiente para que tu puedas identificarte con ellos y así el publico es más tolerante cuando empiezan a disparar rayos láser de sus ojos.

No obstante, la productora también es consciente de que estos cambios les permitieron desarrollar a uno de los mejores villanos del cine de superhéroes. Ya que sin esa seriedad y realismo, que está presente desde la primera escena, no se hubiera podido tener un Magneto tan imponente como el que nos ofreció McKellen.

Siempre es importante hacer un villano que entiendas por qué está haciendo lo que está haciendo. Por supuesto, entiendes el odio de Magneto por los seres humanos, porque su familia fue torturada por ellos. Le doy crédito a Fox, porque nos dejaron rodarlo y empezar la película de esa manera.

Centrándose en la relación que mantuvo el equipo con el estudio, Hayter reconoce que Fox estuvo muy involucrada en el proceso de producción. Sin duda, debido al alto riesgo comercial que el proyecto suponía.

Estuvieron extremadamente involucrados. Cada palabra, cada aclaración. Les preocupaba mucho que la gente no entendiera por qué había 11 personajes principales con superpoderes, por qué sus poderes no eran los mismos, por qué tenían nombres diferentes en la calle que en casa.

De hecho, aunque el guionista afirma que Fox proporcionó muchas buenas ideas, también reconoce que no ha visto en ninguna otra producción el nivel de “vigilancia” que el estudio realizó en “X-Men”.

Nunca he visto un estudio que esté tan encima de una producción desde entonces.

Y es precisamente en estos enfrentamientos con el estudio donde, según Winter, Kevin Feige, CEO de Marvel Studios, empezó a forjar el camino que lo llevaría a ser actualmente un referente dentro del genero de superhéroes.

El estudio quería la audiencia más amplia posible, la mayor inversión por su dinero, ya que se lo merecen y requieren. Hubo un rechazo a ser fiel al cómic. Kevin Feige [el asistente de producción de Donner en la película] estaba justo allí en medio de todo eso.

No tenía una gran influencia en ese entonces, pero fue cuidadoso y fiel sobre los personajes y nos aconsejaba: ‘Oye, puedes hacer eso, pero es de aquí de dónde vino el personaje. Aquí es donde comenzaron sus poderes. Así que tenlo en cuenta a medida que lo hagas’.

Imagen de X-Men (2000)

Ambos productores, Winter y Donner, reconocen que debido al escaso presupuesto que tenían la gran mayoría fue a parar a los efectos especiales. Lo que provocó que el sueldo del reparto fuera mas discreto de lo habitual.

El presupuesto fue un desafío. No pagamos mucho a las estrellas. Ian McKellen, Patrick Stewart, etc… no estaban recibiendo grandes salarios en 1999 (’98 cuando se hicieron esos tratos). Pero se extendió un presupuesto de 75 millones de dólares y los efectos visuales no fueron baratos.

Irónicamente, Hayter recuerda que los “problemas de presupuesto” no mejoraron con la secuela. Ya que aunque el presupuesto mejoró “levemente”, el control del estudio también ya que ahora trataban de proteger una “franquicia rentable”.

Después de que fuera un éxito, pensé que la secuela sería más fácil. No fue así. Fox volvió a ser extremadamente práctico al tratar de rentabilizar lo que ahora reconocían como una franquicia de mil millones de dólares. Así que no fue más fácil, pero nos dieron $ 50 millones más de presupuesto, así que pudimos hacer algunas cosas realmente geniales.

Afirmación que la propia Donner secunda al afirmar que notó un cambio progresivo a medida que la franquicia iba creciendo y sumando secuelas.

En las secuelas, a medida que cada  película de X-Men  ganaba más y más dinero, [el estudio], por supuesto, se involucró más. Querían proteger la franquicia.

Vía Información | Observer

Jorge Montenegro

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12 comentarios

  1. mmm…
    -No imagino a otro Xavier que no fuese P.Stewart en su momento
    -Lastima que no regreso R.Park, con su talento pudo repetir en la secuela
    ( pero le ocurrio lo mismo que a los otros sapos )
    -Aun sigo sin saber como llego T.Myne a la cinta
    ( pero tambien llamaron a otro luchador para Spiderman-2002 )
    -La referencia a los uniformes junto con la escena con el trepamuros fueron divertidas

  2. interesantes anecdotas algunas ya las conocia

  3. Esta película ya es un clásico dentro del género. Sin duda alguna. Un muy buen inicio para la saga.

  4. Muy buena película, tal vez se pasó por el forro la fidelidad de los personajes, pero logro captar la esencia del grupo y su relevancia en la sociedad y sobre todo el miedo y odio que se tiene hacia lo diferente.
    El tema de los trajes es triste pero comprensible, en aquel entonces aún no era posible invertir tanto dinero en diferentes trajes, en todo caso creo que le sentó bien ya que la película se siente más de culto que un Blockbuster. Una lastima que la franquicia no haya podido adaptarse a la actualidad y haya tenido que concluir de manera nefasta.

    1. Es que al final lo más importante para una adaptación es conservar la esencia y de ahí hacer los cambios necesarios para entregar una buena película. A mí a veces me da que acá solo entienden de “fidelidad” con los trajes amarillos y ya, o sea se quedan con lo superficial y ya.

      1. Lo dice uno de los partidarios del Batman que se convirtió en un gatillo alegre y que se conforman con como lucen su traje y sus secuencias de pelea. Y que de resto se parece al auténtico Batman lo mismo que una lechuga se parece a una zanahoria.

        1. ????

        2. Aún no han mostrado nada en post-producción como para dar un veredicto tan pesimista, y lo que se ha visto tampoco es al nivel de Inhumans 👀

      2. Por fidelidad me refería tanto a la personalidad y arcos argumentales que tienen los personajes en los cómics xd
        No soy conocedor al 100% de los mutantes pero puedo entender que alguien que sea sumamente fan de por ejemplo Cyclops se decepcione no solo porque tiene poca relevancia en la trilogía original sino porque poco o nada tiene para ofrecer en comparación con su contraparte de los comics. Pero ese también es un punto que hay que entender, los Xmen no son como la JL o los Avengers que son equipos compuestos por personajes que son franquicias por si solos y se pueden desarrollar cada uno por su cuenta, en cambio el equipo mutante brilla más como grupo que de manera individual (con sus claras excepciones) y darle un desarrollo a cada personaje del equipo puede ser complicado en una sola película… y creo que es por eso que al menos en la trilogía original se decidió enfocarse en Wolverine como el personaje central y en las precuelas se centró en Xavier, Magneto y Mystique… un precio a pagar que creo que varias personas se lo tomaron a mal.

        1. Pues sí, muchos son grandes personajes (yo soy fan de Cyclops y Rogue) pero entendería el hate si fueran malas películas per se, y no lo son (en su gran mayoría).

  5. Me a parecido leer Michael Jackson?😮What if?😮

  6. Interesantes datos aunque algunos ya se sabia más o menos, como por ejemplo los prejuicios sobre el material de origen a adaptar, esas declaraciones como: “personajes de animación” o por el simple hecho de no ser “realista” y “serio” como si fuera algo malo o ser algún impedimento hacia la calidad, ya dice mucho del desconocimiento y desdén de Fox sobre los cómics.

    Bueno era su visión de las cosas, el problema fue que nunca cambiaron y esa visión se terminó quemando. Otra cosa curiosa es que los productores y guionistas eran lo que aportaban siempre las ideas y Singer como siempre no, reafirmando que siempre era un director mercenario, eso sí, un buen mercenario que cumplía bien con todo lo que le mandaba los productores, y “vigilaba”, como se demuestra una vez más en estas declaraciones.

    Otra curiosidad es que el nivel de control y vigilancia de Fox sobre la producción aumentara en las secuelas cuando X2 esta hecha con más inspiración, supongo que Singer no fue el único más inspirado sino los productores.

    Como adaptación se vuelve aclarar que lo poco que pudo tener de los cómics era gracias a Feige y su tenacidad a la fidelidad.

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