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Lobezno, ese personaje que siempre sigue atrayendo lectores

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Lobezno y Hulk.

¡Snikt! Vaya, en lugar de saludaros con un “hola”, he sacado involuntariamente las garras de adamantium. Cosas que pasan cuando uno habla de uno de sus personajes favoritos del universo mutante de Marvel, que se emociona. Este artículo no lo hago porque se cumpla alguna fecha especial relacionado con Lobezno, ni tampoco porque Hugh Jackman haya decidido volver a interpretar al personaje en el cine (si me lees Hugh, vuelve una vez más y haz equipo con Deadpool).

El motivo de escribir esto es simple, me sigue sorprendiendo gratamente que a día de hoy el personaje siga atrayendo el interés del público, ya sea el de personas que llevan mucho tiempo leyendo sus historias, o gente más nueva en estos de los cómics que se haya enganchado a Lobezno por cualquier publicación reciente o de hace pocos años. Precisamente en este blog ya se han reseñado algunas de las últimas reediciones de historias bien conocidas del personaje, como los Marvel Must-Have de Panini dedicados a “El viejo Logan” o “La muerte de Lobezno. Y hoy me gustaría hablar un poco de este gran personaje marvelita.

Aunque esta información no es confidencial, (como sí lo fue durante muchos años en los cómics el pasado de Lobezno antes de entrar a formar parte de la Patrulla-X) y mucha gente la sabrá, nunca está de más recordar que la primera aparición de Lobezno tuvo lugar en 1974, en la colección de Hulk, personaje al que se enfrentaba, estando de por medio también el Wendigo. Los creadores de Lobezno fueron Len Wein, Herb Trimpe y John Romita Sr. Pero claro, en esas primeras apariciones, era difícil intuir lo que le depararía el futuro al bueno de Lobezno.

Todo comenzó a cambiar cuando fue reclutado por Charles Xavier para formar parte de la segunda formación de la Patrulla-X. Fue precisamente Len Wein, quien escribió aquel número de la serie (dibujado por Dave Cockrum), el que introdujo a su creación en este nuevo grupo de mutantes. Aunque Wein dejó enseguida su lugar como escritor de la colección a Chris Claremont, Lobezno tardó un poco en comenzar a destacar como miembro de la Patrulla-X.

Fue la llegada de John Byrne a la colección, reemplazando a Cockrum en los dibujos, quien le dio un soplo de aire fresco al hombre de las garras de adamantium. El dúo formado por Claremont y Byrne (que además de dibujar ayudaba con las tramas) logró que, aunque la cabecera mutante siguiera siendo una historia coral con momentos de lucimiento para todo el mundo, Lobezno empezara a cosechar gran popularidad. Y eso lógicamente hizo que terminara gozando de sus primeras miniseries en solitario, siendo la primera “Lobezno: Honor” (1982) escrita por Claremont, y dibujada por Frank Miller. Luego vino “Kitty Pride y Lobezno” (1984) de nuevo con Claremont, y arte de Al Milgrom.

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Escena de \"La saga de Fénix Oscura\".

El buen éxito de las miniseries trajo como consecuencia lógica una serie propia para Lobezno en 1988, una vez más escrita en sus primeros números por Claremont, al que acompañó en este inicio John Buscema. Como curiosidad, esas primeras peripecias de Lobezno estaban ambientadas en Madripur (de la que os hablé en este artículo cuando apareció en la serie del Halcón y el Soldado de Invierno), y aquí el mutante usaba el apodo de “Parche”. Pero [email protected], que no voy a seguir con la trayectoria de Lobezno porque no acabaría nunca. Sí que es importante saber este ascenso de popularidad que experimentó, para poder comprender por qué alcanzaría la grandeza dentro de los personajes mutantes de Marvel.

No os exagero si os digo que puede ser el mutante del que más cómics se hayan escrito en solitario, y también el que ha aparecido como invitado en más series, crossovers o colecciones de otros personajes. Si Lobezno es “El mejor en lo que hace, aunque lo que hace no sea muy agradable”, también es uno de esos nombres que vende, y figurar en las portadas de los cómics genera un interés especial en muchas ocasiones, que es algo que hace que haya siempre gente dispuesta a leer nuevos o viejos contenidos sencillamente atraídos por él.

Es un personaje de poca estatura y malas pulgas, cualidades que no le habrían hecho tan atrayente si no las complementasen otras cosas, como su factor de regeneración, el hecho de parecer una especie de ronin moderno, tener un sentido del honor que le hace seguir en la brecha cuando otros habrían tirado la toalla, lucir esas garras que uno nunca se cansa de ver en acción (al menos, yo no me canso), o sencillamente, por ser alguien que, a su manera, y pese a su tosca fachada, es una de esas personas que sabes que daría la vida por ti si te considera de los suyos, y eso no es algo que haya que tomarse a la ligera.

Diferentes indumentarias de Lobezno.

Como pasa en el mundo de los cómics, ha muerto y ha resucitado, pero lo importante no es eso, pues todo tiene un final para todo el mundo. Lo importante es que, leáis el cómic que leáis del personaje, lo disfrutéis de la mejor manera posible, ya sea viéndole en solitario o con cualquiera de sus amigas y amigos. Porque sí, tiene una lista de enemigos más larga que la Muralla China, pero su lista de amistades es mucho mayor todavía. A fin de cuentas, Lobezno tiene ese algo que no deja indiferente, y que, en los casos en los que le conquista el corazón a uno, permite sentirse como un niño con zapatos nuevos cada vez que lee uno de sus cómics, sean de peor o mejor calidad.

Sus “trajes de faena” han ido cambiando con el paso del tiempo, y debido a que es prácticamente inmortal (salvo en las épocas en las que pierde su factor de regeneración), ha tenido batallas de todos los clores, y por supuesto, es interminable la lista de guionistas, dibujantes, entintadores y coloristas que han trabajado con él. E igualmente inabarcable es su lista de aventuras románticas, si bien dos de los grandes amores de su vida han sido Jean Grey y Mariko Yashida. Pero ha estado con otras mujeres famosas de las viñetas como Dominó, Elektra, Mística, Tormenta o Yukio. Lo que yo os decía, no ha perdido el tiempo y a pesar de su aspecto salvaje y poco atractivo para según qué cánones de belleza, nunca ha dejado indiferente al género femenino. Y por mencionar sus apariciones en cine, tiene trilogía propia y ha aparecido en bastantes películas de los X-Men, siendo interpretado siempre por Hugh Jackman.

Pero bueno, ya se está haciendo tarde, así que voy a ir abriendo una cerveza, porque sé que, si no me está esperando ya en el bar de turno, el amigo Lobezno no tardará en llegar para hacerme compañía. ¿Y a [email protected], os gusta Lobezno? ¿Qué le hace tan especial a vuestros ojos? ¿Vuestros artistas favoritos de todos los que han trabajado con el personaje? Ah, qué fría está esta cerveza, pero… espera Lobezno… ¡no la abras con las garras que terminamos manchados de espuma y cristales! ¡Hasta la próxima!

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Tony_Stark_Gr
Guionista de "Un disparo en el desierto" y lector de cómics desde hace algunos años. Me encanta la escritura, y desde que regresé a la lectura de cómics, me han publicado guiones y artículos en fanzines, revistas temáticas, y también colaboro en un podcast donde comparto esta pasión por el mundo de las viñetas con quien quiera escucharme.

4 comentarios

  1. El Lobezno que siempre me ha gustado fue el de sus inicios en los X- Men, la gran etapa de Birney y Claremont, dado que fueron los primeros cómics que empecé a leer con 6/7 años de edad.
    Me encantaba el contrapunto frente a los héroes clásicos y sobretodo frente a Ciclope, que era justo lo contrario a Lobezno. Y ese misterio sobre su pasado.
    Creo que cuando se convirtió en mi personaje preferido de la Patrulla X fue cuando fueron a Japón, donde deja de ser “ese tipo con malas pulgas” y pasa a ser “ese tipo que es genial”.

    Pero cuando se transformó en uno de mis personajes favoritos dentro del mundo de los cómics fue, si duda, con los números con los que se inauguró la colección de Forum, Marvel Héroes: Kitty Pryde y Lobezno, que conservo aún con mucho cariño y que cada vez que veo que valían 140 Pesetas me doy cuenta de lo mucho que ha pasado desde que los compré.
    Esa serie mostró a un Lobezno que nunca había visto antes y que me hizo empatizar por completo con él.

    Creo que tras la marcha de Claremont de los X-Men aunque el personaje sigue teniendo su atractivo y aunque en su colección se escribían historias buenas, dejo de tener ese encanto que tenía al principio, en parte porque todo el misterio que rodeaba a su pasado, se fue desvelando, y aunque es algo que todos los lectores llevábamos décadas pidiendo, también es cierto que al hacerlo, una parte importante del personaje, se perdió.

    1. ¡Hola Belfasus! Es un placer leerte de nuevo. La verdad es que fue con la llegada de Claremont, y luego de Byrne, cuando empezó a ganar protagonismo Lobezno. Poco a poco fue teniendo más peso y tramas de interés. En Japón está en su salsa, ya sea cortejando a Mariko al poco de conocerla, o luego regresando en “Lobezno: Honor” y “Lobezno y Kitty Pride”, por citar solamente unas pocas cosas. Llevo ya unos meses leyendo desde el principio la etapa de Claremont, y la evolución del personaje es brutal, de ser poco más que un relleno con malas pulgas, empieza a crecer y demostrar que necesitaba una serie propia, la cual disfruté mucho en sus inicios en Madripur. Con su pasado hay cosas buenas y malas que se han escrito, aunque al final lo importante es quedarte con lo que mejor sensaciones te dejara. ¡Un saludo!

  2. hermosa carta de amor a Lobezno (o Glotón???). De mi parte, justo me tocó conocerlo en la invasión X de mediados de ´90, acá llegaban cosas como Rubicón de Claremont-Lee o la serie en solitario de Hama-Silvestri…y a mi me parecía una porquería, estaba muy DCita (aunque de a poco empezaba a abandonar todo por muchos años porqué también me parecía horrendo lo que venían haciendo). También me tenía podrido la serie animada (solo porqué la comparaba con la de Batman…). Por suerte después de las primeras pelis volví para atrás y encontré joyas como la mini de Claremont-Miller, Arma X de Windsor-Smith, cosas más modernas como Old Man Logan…un enorme personaje, al que quizás le pese su sobreuso.

    1. Hola Dr.Kadok, gracias por tus palabras. Creo que se nota lo mucho que me gusta el personaje jeje, ese ronin moderno que siempre disfruto en sus peripecias. Es cierto que con todo lo que he leído de él, también me he tragado algunas etapas malas como ellas solas, pero lo que dices no es malo si es lo que llegó por allí. La mini etapa de Claremont y Lee no estaba mal, aunque será justo al irse Claremont cuando haya un arco argumental dedicado a Lobezno. Con sus más y sus menos, la época de Hama y Silvestri me parece bastante aceptable en comparación con cosas de antes y después. Hay obras muy buenas que puede leerse de forma aislada, como las que ya has citado, o también “Lobezno y Kitty Pride”, “Lobezno: Origen”, o “Vida y muerte en Madripur”. Y ahora ha sacado Panini una especie de antología espectacular llamada “Blanco, negro y sangre” que si tienes oportunidad de conseguir no te arrepentirás, es una auténtica maravilla gráfica con muchas historias cortas. Puede que Lobezno esté muy usado, aunque no es el único, pasa con Spiderman por ejemplo. Pero bueno, lo importante es que lo disfrutes. ¡Un saludo!

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