ArtículosCómicsMarvel ComicsPanini CómicsReseñas cómics

Marvel Gold. Iron Man: Duelo de Hierro

3

Portada del cómic Marvel Gold. Iron Man: Duelo de Hierro

Edición original: Iron Man 191-200 USA
Fecha de salida: octubre de 2016
Guión: Denny O’Neil
Dibujo: Luke McDonnell, Rick Buckler, Sal Buscema, Herb Trimpe y Mark Bright
Formato: Libro con solapas. 264 páginas.
Precio: 23,00 €

Se termina de recopilar una de las etapas clásicas de Iron Man. El tomo Marvel Gold. Iron Man: Duelo de Hierro reedita en España hasta el cómic #200 de Iron Man, el cómic con el que el escritor Denny O’Neil se despidió del personaje, y dejó además una huella única en él.

Estamos a mediados de los años 80. El Tony Stark que teníamos por esta época distaba bastante del actual o del que podemos ver actualmente en el cine.

Fuera aparte de los problemas con alcohol que se dejan ver actualmente según el momento, estamos en un momento en el que Tony se encuentra en horas bajas. Muy alejado de la figura millonario playboy admirado por todos, pues pocos cómics antes, había estado arrastrándose por las calles tras haberlo perdido absolutamente todo.

Los problemas con las bebidas espirituosas, unido a un gran ardid del villano Obadiah Stane, es el que ha hundido por completo a Tony y lo ha distanciado de su entorno más cercano.

Al empezar este tomo nos situamos en un escenario que se ha venido creando desde varios números antes, aunque rápidamente nos situamos en escena. Tony se ha visto obligado a desprenderse prácticamente a todo. Obadiah le arrebató en el pasado Stark International, y ha renunciando tajantemente a la identidad de Iron Man. Pocos saben realmente que Stark es Iron Man. Entre ellos está Jim Rhodes. El que una década después se convertirá en Máquina de Guerra, ha asumido aquí la identidad del Hombre de Hierro, si bien, la enorme carga que supone ser el superhéroe le está empezando a pesar a Rhody. Únicamente hay una cosa que Tony continúa manteniendo. Su espíritu empresarial, que le ha llevado a montar la empresa Circuitos Máximos junto a Jim y los hermanos Erwin.

Interior del cómic estadounidense The Invincible Iron Man #191, arte por Luke McDonnellCabe recalcar que aunque es posible coger ese tomo y leerlo de principio a fin sin haber leídos los números precedentes, resulta especialmente recomendable haberlos leídos -si bien habría que ir 40 números antes, al #160-. Sobre todo para conocer la motivación de los personajes, y ser conscientes de la presión y los inteligentes juegos a los que Obadiah ha sometido a Stark. Una batalla en la sombra que culmina al final de este tomo como ya nos augura la portada del cómic. Y es que es en estas páginas en las que Stane se mete en la armadura de Iron Monger. La batalla definitiva entre Iron Man y su némesis por excelencia en esta época.

Todo este arco es el que coloca a O’Neil como uno de los mejores guionistas de Iron Man. Un mérito que se gana con toda la razón del mundo. Es palpable que el escrito empezó esta historia allá por el número 160 teniendo claro hacia donde se quería dirigir.

Más allá del juego mental de Stane o de recuperar el problema del alcohol, sobre todo en los números de este tomo, el guionista profundiza en los valores de Tony. En la guerra interna que mantiene. Cómo rechaza volver a convertirse en Iron Man pues asocia la armadura con volver a recaer en el alcohol, una batalla en la que está embarcado desde hace meses. Y cuando su entorno vuelve a desmoronarse una vez más a manos de Stane, el playboy deberá descubrir de qué pasta está hecha.

Son estos números también los que nos permiten conocer más de Stane, personaje que O’Neil también creó y que debutó en el cómic #163 (en 1982). Conocemos más del pasado del personaje, y cómo se convirtió en el villano que conocemos. Esto hace que estemos ante un tomo aún más destacado, pues más allá de estas páginas, pocos detalles adicionales se saben del personaje.

Interior del cómic estadounidense The Invincible Iron Man #200, arte por Mark Bright. Iron MongerComentar, aunque sea rápidamente, que entre los números que aquí tenemos se sitúa el cruce con Secret Wars II. Como sabemos, la continuación de las Secret Wars originales no se produjo en una serie propia, si no que las diferentes colecciones de cabecera de la editorial fueron teniendo números sueltos dedicados al evento, contando tramas que encajaban dentro de la misma continuidad de esa colección, pero que a veces provocaba también un cruce con otra colecciones. Esta continuidad y cruce provoca la dificultad para reeditarlo, y se traduce también en que el número que aquí tenemos de dicho evento quede completamente como algo casi atemporal y que poco viene a aportar a la serie.

El arte del tomo pasa por diferentes manos. Comienza con Luke McDonnell (con entintado de Ian Akin y Brian Garvey), pero acabamos pasando por otros artistas como Rick Buckler, Sal Buscema, Herb Trimpe para terminar con M.D. Bright. Un arte muy de la época ochentera, con diseños clásicos, agradables a la visto, sin despuntar especial. No obstante, es el último número, el de Bright, el que más alabanzas se ha de llevar, pues a partir de aquí es donde se marcó un estilo que seguiríamos viendo años posteriores.

Objeto de debate es sin duda si este tomo, o toda la etapa del arco de Obadiah Stane es como se suele decir un must have. Vista al margen de todo lo demás, se podría decir sin problemas que sí. Una historia que no ha envejecido nada mal, sigue resultando entretenida y apta para lectores nuevos y habituales de Iron Man. Fue además la historia que se sirvió como parte de la base de la primera película de Iron Man, y además trajo consigo un diseño completamente nuevo de la armadura. Sin embargo, es igualmente cierto que hay otras etapas más recomendables para adquirir antes, como Extremis o la Guerra de las Armaduras, entre otras. Desde mi opinión, dado que habría que adquirir varios Marvel Gold para tener la etapa completa, no diría directamente te adquirirla, pero si tenerla siempre a la vista para adquirirla cuando la ocasión se precie.

 

Álvaro Sánchez Cazorla
Fundador de Blog de Superhéroes. Sevillano, bloggero desde 2006, forofo de los superhéroes y las películas de ciencia ficción. Empezó su afición leyendo los clásicos cómics de Spider-Man de Bruguera. Su pasión acabó derivando en el resto de superhéroes y las películas frikis.

Otras entradas

[Series] Imágenes de The Flash 3×09: The Present, más material de Invasion! y arte conceptual de Alchemy

Entrada anterior

[Cine] Jon Watts comparte un vídeo detrás de las cámaras de Spider-Man: Homecoming

Siguiente entrada

3 comentarios

  1. Enorme reseña!!! Iron Man es, de entre los pesos pesados Marvel, al que peor han tratado sus guionistas. Si bien es cierto que cuenta con 4 o 5 etapas absolutamente geniales, no deja de ser un personaje complicado de escribir y pocos han sabido llevarlo a cabo con éxito, pero cuando lo han hecho lo han petado. Me quedo con Michelinie, O’neill, Kaminski, Ellis y Fraction. Es curioso pero la esencia del personaje se me antoja más interesante para los años 70 que para la actualidad (aunque, afortunadamente, ha evolucionado en algo más contemporáneo), y disfruto más leyendo los Marvel Gold que cualquier Deluxe o grapa editada ahora.

    1. el comentario de abajo iba para ti, me equivoque al colocarlo 🙂

  2. amigo tu cuales consideras como las 3 mejores etapas de iron man?

Dejar un comentario