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Batman y Robin #4

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Batman y Robin #4

Edición original: Batman and Robin 13-14, Batman and Robin Annual 1 USA
Fecha de salida: Mayo de 2013
Guión: Peter Tomasi
Dibujo: Ardian Syaf, Patrick Gleason, Tomás Giorello
Formato: Tomo rústica, 96 páginas
Precio: 8,95 €

“Batman y Robin” se ha convertido por méritos propios en una de las apuestas más interesantes del Nuevo Universo DC por la frescura que aporta la relación entre padre e hijo que comparten Bruce y Damian, los actuales Batman y Robin. Si bien no se olvidan de la procedencia de ninguno de ellos, ni de la rivalidad del nuevo chico maravilla con sus “hermanos” mayores, la química entre los dos personajes eclipsa el resto de la historia, que queda en un segundo plano para servir meramente como hilo conductor al desarrollo de la relación paterno filial.

Pero la sombra del Joker se cierne nuevamente sobre el mundo del murciélago cuando sus colecciones entran de lleno en el crossover bautizado como “La Muerte de la Familia”. La serie protagonizada por la actual encarnación del dúo dinámico no iba a ser menos, aunque el príncipe payaso del crimen tiene otros planes antes y su trama, a pesar de que empieza a vislumbrarse en el horizonte, apunta a empezar algo más tarde.

Queriendo tener más o menos sincronizadas todas las colecciones, ECC Ediciones opta por partir el arco argumental del Joker y meter en este tomo el primer anual de la cabecera, con una historia totalmente independiente y muy amena, dejando así los últimos dos números -de cuatro- de la trama del Joker para el siguiente volumen.

Sin entrar aún en si esto es una decisión acertada o un error incomprensible, ¿estarán Batman y Robin preparados para lo que se les viene encima?

Batman y Robin #4Lo cierto es que no se puede responder a eso de forma rotunda. Nunca se puede estar preparado para un plan retorcido del Joker y todo lo que le sobra a Damian de valentía y agresividad le falta en experiencia, a pesar de haberse criado con la Liga de Asesinos y entrenarse ahora bajo la tutela del Caballero Oscuro.

Peter Tomasi sigue a las riendas de la colección, potenciando una vez más la relación entre Bruce y Damian frente a los conflictos una vez puestas las máscaras. El momento padre e hijo ante el eclipse, pese a la intención de ambos de que eso no parezca lo que es, es un buen ejemplo del excelente trabajo de Tomasi. Sin embargo, una vez más, el hecho de darle mucho más peso a la relación entre los personajes y su evolución hace que la colección adolezca de los errores de siempre, siendo lo más acusado, aunque no necesariamente grave, la falta de profundidad de la trama.

En esta ocasión se nos presenta lo que parece una invasión zombi al más puro estilo de “The Walking Dead”, algo aparentemente inexplicable que ha orquestado un culto enigmático y del que Tomasi se aprovecha para apuntarse a la moda de los muertos vivientes. Una vez más, aunque el título diga lo contrario, el protagonismo recae sobre Robin mientras que paralelamente, y sin que ellos lo sepan, la amenaza del Joker se vuelve más y más inminente.

Los dibujos de estos dos primeros números que componen el tomo corren a cargo de Patrick Gleason y Tomás Giorello, formando una combinación un tanto peculiar, en todos los sentidos. Gleason dibuja gran parte del primer número y la parte final del segundo, dibujando el resto Giorello, que tiene un estilo totalmente diferente al de Gleason, provocando así un choque del que es muy difícil no darse cuenta. Gleason tiene un estilo limpio, con líneas suaves y que presenta a un Damian asombroso, un niño de diez años capaz de barrer el suelo con cualquiera. Giorello, en cambio, es tosco y bruto, incapaz de representar a Damian como el niño que es y llegando a entorpecer en ocasiones la narración. Por suerte, su trabajo en la colección es puramente testimonial y regresa Gleason unas páginas después para deleitarnos nuevamente con su trabajo, que se agradece enormemente tras lo anterior.

Batman y Robin #4

Una vez llegados al final de la trama de los “muertos” vivientes, y sin ánimo de desvelarle nada a nadie, es donde nos encontramos con el primer problema de este recopilatorio, que nada tiene que ver con el guión escrito por Tomasi. Como decíamos unos párrafos atrás, ECC Ediciones ha querido sincronizar lo mejor posible todas las colecciones del murciélago para que los sucesos ocurran más o menos al mismo tiempo (algo inviable si tenemos en cuenta que unas series son mensuales y otras cuatrimestrales con diferente fecha de lanzamiento). Para ello, han incluido el primer anual de “Batman y Robin” en este tomo, partiendo así por la mitad el arco relacionado con el regreso del Joker. El anual, en su publicación original, sucedía inmediatamente después del citado arco y sin esa necesidad de buscar una relación al encontrarlo en medio se disfruta más.

Batman y Robin #4Partir un arco argumental de esta forma, cuando cabrían perfectamente los cuatro números en el tomo pudiendo dejar el anual para el siguiente -que además quedaría mejor porque cerraría el tomo con los números 17 y 18 de la colección, haciéndolo mucho más emotivo-, es un error. El arco del Joker queda partido y el anual desubicado, desordenando la publicación original y liando al lector. Así que esta vez, aunque otras lo hayan hecho muy bien, un tirón de orejas para ECC.

Respecto al tan comentado anual, tenemos a Tomasi escribiendo una historia que encantará a los seguidores del hombre murciélago tanto por la osadía y rebeldía del joven Damian como por la emotividad del viaje de Bruce. Tomasi entiende a los personajes y sabe jugar con ello, ofreciendo una historia sencilla pero que consigue sacarnos una sonrisa. El papel que usurpa Damian en Gotham le queda como anillo al dedo y el traje, magníficamente representado por Ardian Syaf, que se encarga de dibujar todo el anual con maestría, es una representación moderna y respetuosa con el emblema del murciélago. Syaf es un dibujante brillante, de estilo preciosista, con buena mano para representar la acción o la emotividad de algunas escenas, y eso se nota.

Sin mucho más que añadir, “Batman y Robin” #4 sigue a la altura, en cuanto a guión y dibujo, de sus predecesores. La parte de la historia relacionada con el regreso del Joker es distendida y sin demasiadas pretensiones, con clara intención de centrarse más en el desarrollo de la relación entre padre e hijo que comparten los protagonistas; y el dibujo peca de falta de homogeneidad por la inclusión en la mitad de un dibujante de estilo tan diferente y peculiar, pero en líneas generales es más que decente y se deja leer sin problemas.

Batman y Robin #4

El anual, en cambio, aporta una historia amena, divertida y llena de momentos emotivos centrados exclusivamente en el presente y el pasado de la familia Wayne, con la rebeldía de Damian intentando demostrar no solo que es el mejor Robin sino que también puede ser digno del manto de Batman, mientras Bruce viaja por el mundo reviviendo momentos olvidados y disfrutando del regalo que le ha hecho su hijo a cambio de un pequeño engaño consentido.

Recomendable, a pesar de las pegas, para todos los seguidores de la colección, que disfrutarán sin lugar a dudas del viaje que Batman y Robin están realizando para conocerse y comprenderse como héroes y como personas.

Javi Garcia

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3 comentarios

  1. Damian, vivo…, por poco tiempo 🙁

  2. Excelente el anual

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