ArtículosLibrosReseñas cómics

En la mente de los superhéroes

5
Portada del libro En la mente de los superhéroes, editado por MA NON TROPPO


Fecha de salida: Junio de 2013
Autor: Juan Scaliter y Manuel Cuadrado
Formato: Rústica. Cosida. 224 páginas
Precio: 16,00 €

Si el casi recién clausurado siglo XX fue el de la Física Nuclear, la Cuántica y la Relatividad, todo apunta a que este XXI, que prácticamente acabamos de inaugurar, lo será de las neurociencias y el cerebro.

De ahí que no nos deba extrañar el título del libro que les traigo. Es lo que se está imaginando. Un intento, otro más, para aproximar la ciencia a la sociedad. En esta ocasión, a partir de la ciencia ficción subyacente en el universo de los superhéroes. La ciencia también es cultura.

De los superhéroes les decía y de los supervillanos, que todo hay que decirlo. También los malos malotes, olvidados en el título, sirven a la causa científica de averiguar por qué son como son, estos seres excepcionales.

¿Qué ocurrió en sus cerebros para transformarlos en lo que son? ¿Cuáles son las razones de sus personalidades? ¿Por qué unos se convirtieron en genios, otros en unos seres antisociales y otros más en paradigma de la bondad? ¿Cómo funcionan esas mentes y qué pasa por sus cerebros como seres humanos?

Bueno pues estos son los propósitos entre otros, de los autores de este volumen “En la mente de los superhéroes”, escrito al alimón por Juan Scaliter y Manuel Cuadrado, publicado en Robinbook.

Y los objetos de estudio del mismo son nada menos que treinta y siete (37) personajes más o menos conocidos de cómics. Entre ellos podemos encontrarnos desde Batman, Hulk o Magneto. Hasta Cíclope, Carnage o Pepper Pots y su amado Iron Man. Pasando por Daredevil, La mujer invisible o Joker. Y sin olvidarnos de Superman, Harvey Dos Caras o Susan Storm.

Como quien dice lo mejorcito de cada casa.

Y como ven también hay mujeres. Aunque pocas, es cierto. Apenas llegan a una manita. La metafórica sombra del “techo de cristal” de las mujeres, también es alargada fuera del mundo laboral. Qué se le va a hacer.

Pero se trata de un detalle a tener en cuenta. Muy en cuenta, ya que sabemos que el cerebro de mujeres y hombres está estructurado de forma distinta. Mientras que el segundo es más óptimo en la comunicación dentro un mismo hemisferio, el primero lo es en la comunicación entre ambos.

Lo que marca diferencias que no se pueden obviar en el estudio.

Interior del cómic estadounidense Secret Invasion #1, dibujo por Leinil Francis Yu

De la ciencia humana a la mente de los superhéroes de ficción

En cuanto al contenido del libro comentarles que lo fundamental está distribuido en cuatro apartados, asociados a su vez a otras tantas concepciones científicas. A saber: emociones, capacidades, trastornos y artificialidades.

Emociones o reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación del individuo a ciertos estímulos externos. Capacidades, entendidas como los recursos y actitudes que tiene un individuo. Trastornos o desajustes en ciertos parámetros que mantienen el equilibrio de un individuo. Y por último, todo lo artificial que puede aportar a nuestro cerebro, los nuevos conocimientos de las neurociencias y nanotecnologías; como quien dice ingeniería a la inversa.

En lo que respecta a la forma de tratarlos (personajes y concepciones), cuando menos resulta ingeniosa. Los autores intentan describir a los superhéroes, personalidad y psicología, y explicar sus enfermedades, filias y fobias a partir de sus biografías.

Con ellas, y tras ser analizados y diseccionados desde el punto de vista neurocientífico, es como realizan un diagnóstico de cada uno, de sus dolencias, personalidades y patologías. Los secretos de la mente de superhéroes y supervillanos, puestos en evidencia.

Lo real explicando lo ficticio.

Una explicación que se realiza en cierta forma “a resultas”. O lo que es lo mismo. Me hago un listado de síntomas, patologías o enfermedades a desentrañar y después localizo al héroe, heroína, villana o villano que mejor encaje en el cuadro clínico.

Lo que no está ni mal ni bien, como método a emplear. Tampoco es que eso importe. Son formas de trabajar que no hacen al caso, máxime si funcionan como aquí ocurre (más o menos).

Aunque quizás, y precisamente por ello, no nos debería sorprender si antes que después, aparece algún que otro fan o experto en superhéroes, que no se muestre conforme con el diagnóstico clínico realizado de su icono. Incluso que se indigne. Caución.

Les digo esto porque, entre las asociaciones realizadas de personajes con trastornos, emociones, habilidades, enfermedades, artificialidad, patologías neurológicas, etcétera, nos podemos encontrar con sorpresas.

La histeria de Joker, la ciclotimia de Harvey Dos Caras, la timidez de Superman o la ira de Hulk. Sin olvidarnos de los binomios Silver Surfer y solidaridad, Grendel y memoria, Cíclope y visión artificial o Daredevil y neuroplasticidad. Y por supuesto el autismo de Dr. Manhattan, el rencor de Carnage, la psicopatía de Baby Doll o el evidente síndrome de Peter Pan de Iron Man.

No. No creo que algunos de los diagnósticos realizados, gusten entre determinados seguidores. Precaución.

Super Villanos de DC Comics

De la mente de los superhéroes al cerebro humano

Pero este intento humano de explicación científica de la mente de los superhéroes, al docto entender de los autores del libro, también puede funcionar en sentido inverso. Pues plantean que los ejemplos de ficción, bien nos pueden ayudar a explorar los mecanismos del cerebro humano.

De modo que si analizamos las ficticias motivaciones del cómic, podríamos llegar a obtener respuestas para muchas de las reacciones humanas reales. Una explicación de la física y química del cerebro humano, a partir de la psicología de personajes conocidos de cómic.

Una doble aproximación, estarán conmigo, de lo más original, intrigante y ambiciosa.

No es un asunto menor tratar de descubrir algunos de los secretos del cerebro humano, moverse por sus pliegues y ahondar en los pensamientos de cualquier persona, aprovechando la familiaridad que nos ofrecen la distorsionada personalidad y enorme popularidad de algunos personajes de cómic.

Como tampoco lo es que los autores den un paso más en sus pretensiones. Y aprovechen, ya de la que va y tienen al lector enganchado a las líneas del libro, para ilustrarnos sobre los últimos avances de las neurociencias.

Así nos hablan de la posibilidad de frenar enfermedades neurodegenerativas, hacer que un robot se enamore, trasplantar neuronas o crear un cerebro artificial. Lo que está muy bien y da que pensar.

Ya les previne sobre la preponderancia de las neurociencias en este siglo. Es probable que el futuro esté a la vuelta de la página.

Un futuro que, en el universo del cómic de superhéroes,permita seguir ganando terreno presencial a la mujer. Tanto por su protagonismo, con un papel no tan marginal, como por el poderío de sus superpoderes, siempre menores a los del hombre.

Tres cuarto de lo mismo que decir, de esta escalada sexual, en lo que respecta a la homosexualidad de los superhéroes. No estoy muy al tanto, pero me viene a la memoria Estrella del Norte, de la galaxia Marvel.

Un mutante capaz de volar, moverse casi a la velocidad de la luz, generar rayos altamente energéticos, etcétera, merced al control que tiene de la energía cinética (Ec) de su estructura molecular. Unos superpoderes, sin duda, a tener en consideración.

Pero lo que en realidad hizo destacar a este personaje en 1979, fue el hecho de ser el primero, si no uno de los primeros, de los superhéroes inequívocamente homosexual del cómic de masas estadounidense. Ahí lo dejo.

Carlos Roque Sánchez

Otras entradas

[Series] Stephen Amell habla de las comparaciones entre Arrow y Agentes de S.HI.E.L.D. y comparte una foto navideña

Entrada anterior

[Cine] Iron Man 3 es la película que más ha recaudado en 2013, El Hombre de Acero y Thor: El Mundo Oscuro entran en el top-10

Siguiente entrada

5 comentarios

  1. Me gusto esta publicacion es diferente y era lo que faltaba en el blog… interesante podo esto de analizar la sicologia de los heroes profundizar en sus mentes y dar un diagnostico sicologico muy interesante saludos carlos roque

    1. Hace mucho tiempo en el blog se solían publicar post de éste estilo o relacionados con la ciencia.
      Me alegro que se haya vuelto a retomar, puesto que los encuentro curiosos y muy interesantes.

      1. Recuerdo uno acerca de los superpoderes de Electro

  2. No sabía que Dr Manhattan sufría de autismo… XDD

    1. Hombre, si ignoramos el hecho de que prácticamente no es ya ni siquiera humano, es evidente.

Dejar un comentario