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Miles Morales: Spider-Man, núm. 3

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Portada de Miles Morales: Spider-Man, núm. 3

Edición original: Miles Morales: Spider-Man, vol. 1, núms. 5 y 6 USA
Fecha de salida: Agosto de 2019.
Guión: Saladin Ahmed.
Dibujo: Javier Garrón.
Formato: Grapa, 48 págs. A color.
Precio: 4,00 €

Gracias a sus habilidades como Spider-Man y a sus fuertes e inesperadas alianzas, Miles Morales consiguió desmantelar un mercado basado en la venta de niños como armas y llevar a Eduardo junto a su prima Bárbara. Con un problema menos en su vida superheroica, nuestro joven superhéroe se dio el capricho de saltarse alguna clase para disfrutar de una experiencia inolvidable junto a sus amigos y compañeros, pero el vicedirector ya le tenía vigilado y sospechaba de él. Por suerte, Miles salió airoso de los problemas en los que buscaba meterle Dutcher y así la semana siguió su curso sin problema alguno. En este número, Spider-Man se prepara para detener una guerra de bandas comandada por Lápida mientras una nueva aliada y antiheroína acaba aceptando su ayuda para detener a este criminal.

La trama de este número daría comienzo con Miles deteniendo una guerra de bandas antes de ir al colegio y descubriendo que Lápida está interesado en dominar Brooklyn. Luego de tener problemas para fabricar el fluido de su lanzatelarañas y con Bárbara -ya que cree que le oculta algo-, Spider-Man intentaría relajarse por la noche hasta que ve un nuevo enfrentamiento entre dos bandas y a la heroína Estornina interrogándolos por la fuerza. Miles conseguiría tener una alianza con ella para detener a Lápida, pero tendría problemas porque ella planeaba matarle sin compasión.

Miles Morales: Spider-Man, núm. 3. Página de muestra.En general, estamos ante un número divertido que nos recuerda a las etapas en las que Peter Parker tenía aventuras más centradas en los bajos fondos, con Lápida y otras bandas mafiosas como principales enemigos a derrotar. Aunque es cierto que la forma de llegar a Lápida y de derrotarle podría haber sido un poco más rocambolesca, Ahmed opta con gran acierto en dar una buena toma de contacto entre Spider-Man, Lápida y la nueva heroína que viene de Detroit, Estornina, para que la próxima vez que tengan un encuentro sea lo más peligroso y mortal posible porque habrá complicaciones y el villano estará más preparado para ambos. Hablando de otros detalles menores, se agradece que el guionista represente otro de los grandes problemas que tienen muchos Spider-Man, que es la escasez de fluido arácnido y la dificultad para obtenerlo en secreto sin que nadie sospeche. Por ello, los nuevos conflictos con Sean y Dutcher resultan un gran bache para Miles para conciliar ambas vidas y no sería de extrañar que acabe pidiendo ayuda a otros héroes o al mismo Peter Parker para tener un lugar seguro donde poder recargar sus dispositivos sin temor a que descubran su identidad. No obstante, esperamos que Ahmed vaya dando cada vez más relevancia a ambos antagonistas para que supongan un problema constante, como lo fueron otros para Peter Parker.

En cuanto a los personajes, Miles saca a la luz la frustración que siente por la molestia constante que suponen Dutcher y Sean en su vida como civil, y, si a eso le sumamos que su pareja desconfía de él al intuir un gran secreto, no es de extrañar que Miles se sienta más tranquilo y calmado cuando actúa como Spider-Man para evitar que su nueva aliada cometa un crimen del que se acabaría arrepintiendo. Como suele ser habitual y como se demuestra a lo largo de los dos números americanos aquí reunidos, la confianza es algo vital para nuestro personaje y, por muy buena que sea una persona, es algo que cuesta ganarlo por múltiples razones, entre ellas no querer poner en peligro a sus amigos y familiares. Sin embargo, es gracias a su amigo Ganke que Miles puede tener algo de tranquilidad y ayuda en su vida, pues nunca le ha decepcionado e incluso ha arriesgado mucho por él. Por desgracia, Bárbara tiene apariciones esporádicas en este número, estando la mayoría centradas en ella pidiéndole a Miles que sea sincero sobre el gran secreto que le está ocultado. En nuestra opinión, creemos que el personaje de Bárbara podría dar más de sí y que la confesión que busca tal vez no es la que Miles cree.

Miles Morales: Spider-Man, núm. 3. Página de muestra. Por otro lado, Estornina tiene un gran comienzo como antiheroína al no importarle el estado en el que queden sus enemigos si no la entregan la información que desea. Sin embargo, nadie es pura maldad, aunque tenga algún familiar cuestionable, por lo que la ayuda de Miles saca a la luz su potencial como personaje al darle algo más de ética y moral. La única lástima de ella es que no logramos ver un team-up hecho y derecho entre ambos, pero creemos que podríamos esperarlo en el futuro si Ahmed decide seguir dándole apariciones -¡Y nosotros lo estamos deseando por su origen!-. Por último, Lápida tiene una aparición directa algo menor en el cómic y no crea muchos aprietos a los dos protagonistas, pero, al ser una nueva introducción como villano para Miles, es de esperar que a futuro decida ser más activo en sus planes y sus luchas contra Spider-Man.

Respecto al ritmo, Saladin Ahmed demuestra disfrutar del desarrollo de las historias, pues aumenta la intensidad de manera grácil cuando lo necesita y la rebaja en numerosas ocasiones para que el lector conecte con el personaje mientras se representan sus dos vidas que intenta conciliar. Además, este armonioso storytelling se va justificando y conquistando al lector cuanto más pasan las páginas al sacar a la luz que no es un enfrentamiento tan directo al no haber un megaplan que detener, sino solo evitar que los hombres de Lápida continúen buscando violencia en Brooklyn.

A nivel artístico, Javier Garrón hace gala de un estilo urbano y juvenil muy definido y encantador que encaja con soltura en la historia que nos cuenta Ahmed sobre Miles, Estornina y la guerra de bandas que lo único que trae es destrucción al vecindario. Asimismo, nos encontramos con unas expresiones faciales muy resultonas que dejan a ver perfectamente la ira, miedo o confusión que sufre Miles con las personas de su alrededor y un toque único durante las batallas que las hace muy arácnidas y divertidas, aunque con el detalle de que no tiene la misma experiencia que Peter, lo que se demuestra en cada viñeta y le hace un héroe en progreso muy humano y con una progresión natural. Si Miles ha mejorado tanto desde sus primeras apariciones, no podemos ni imaginarnos cómo serán sus batallas dentro de unos años, cuando vaya teniendo problemas cada vez más y más difíciles.

En definitiva, considero que este número sigue expandiendo de manera satisfactoria el mundo que rodea a Miles Morales y nos presenta una dinámica que evoca en cierto sentido a la que tuvo Peter Parker con Felicia Hardy, al ser él un superhéroe y ella una villana o antiheroína, según el momento.

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Aisling Clarke
Aficionada a las historias en todos sus formatos. Empecé a jugar a videojuegos a los seis años. Escribo novelas fantásticas en mi tiempo libre. Maestra de Primaria.

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1 comentario

  1. Deje de leer Miles Morales luego de que llegará al universo principal y de Spider-Men 2, ambas me dejaron bastante decepcionado. Pero escuché que esta nueva etapa mejora mucho, la recomendarían¿?

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