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Superlópez: Mambrú se va a la guerra

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Magos del Humor n° 171 - Superlópez. Mambrú se va a la guerra

Edición original: Magos del Humor n° 171 – Superlópez. Mambrú se va a la guerra
Fecha de salida: Julio de 2015
Guión y dibujo: Jan
Formato: Tomo cartoné, 48 páginas
Precio: 12 €

Los temas de actualidad son algo recurrente en el tebeo español como telón de fondo. Lo hemos visto en incontables ocasiones en “Mortadelo y Filemón” y, como no, con el protagonista de la historia que nos ocupa, Superlópez.

En “Superlópez: Mambrú se va a la guerra”, Jan vuelve a nutrirse de una de las tristes realidades actuales para armar una historia que saca a relucir lo peor de una sociedad desarraigada llena de hijos mimados y padres despreocupados en los que falta ese vínculo afectivo entre ambos por un motivo u otro. El vehículo conductor de la historia es el del terrorismo radical islámico, tema delicado con el tratar, y que el autor ha sabido capear con buena mano sin olvidarse de que hay que saber diferenciar entre los que siguen la religión desde el respeto y los que lo hacen escudándose en ella para lucrarse a costa de otros librando una absurda guerra santa contra el malvado mundo de occidente. El tema es delicado y viendo la intolerancia que hay al respecto por parte de aquellos que afirman tener la verdad absoluta por la mano, podríamos llegar a tachar a Jan de osado o inconsciente por meterse en un berenjenal de tal calibre, por muy bien que lo haya hecho durante la historia.

Lo cierto es que el autor critica de forma aguda la falsedad de toda la situación y como se aprovechan de la debilidad de las mentes jóvenes para usarlos para sus verdaderos fines, que nada tienen que ver con las enseñanzas de ningún profeta.

Imagen de Superlópez: Mambrú se va a la guerraLa trama del álbum nos presenta a Mambrú, un joven llamado como el protagonista de la canción popular que, como muchos que ya tengáis unos cuantos años a vuestras espaldas sabréis, también se fue a la guerra. El padre de Mambrú pasa el día trabajando y nadie se da cuenta de que el chico ha abandonado el instituto y se ha dejado captar por un imán corrupto para enviarlo a Siria a hacer la yihad. Por supuesto, la cosa se complica más allá de eso y nos muestran con todo el humor posible cómo funciona realmente esto, no dejando títere con cabeza a lo largo y ancho de una crítica con todas las letras a una barbarie absurda.

Pienso que la forma de llevarlo a cabo ha dado en el clavo en lo que es realmente la religión musulmana y lo que algunos quieren que pensemos que es, abriendo nuevamente el debate en torno a ello. Jan evita polémicas como las que provocaron el atentado en las oficinas del semanario satírico francés Charlie Hebdo y no mete demasiado el dedo en la yaga, pero hurga lo suficiente como para sacar lo mejor y lo peor de la situación. Siempre en clave de humor, no olvidemos eso.

Superlópez vuelve a ser el Deux Ex Maquina de este tomo, algo habitual en alguna de las últimas obras en solitario del personaje, dejando el protagonismo a la trama y sus personajes. Evidentemente, su intervención sirve para arreglar las cosas y hacer que todo se solucione, evitando por el camino que su archienemigo Escariano Avieso consiga llevar a clavo su plan. La resolución de los problemas es más que aceptable y el acercamiento al drama que protagoniza el álbum es desde un punto de vista humorístico aunque con ciertas dosis de realidad. Triste realidad.

Imagen de Superlópez: Mambrú se va a la guerra

La historia mejora bastante si la comparamos con la anterior del personaje en solitario, “Tres pizzas y un muerto”, y pone de manifiesto un problema internacional actual contra el que nadie parece hacer nada serio y por el que a veces se buscan culpables en lugares incorrectos. El terreno es algo pantanoso y meterse en un barrizal de tales características es algo complicado y Jan ha sabido manejarlo con destreza. Entra en la cuestión a fondo, le da forma al problema y señala a los culpables sin tapujos, sin entrar en descalificaciones directas ni en buscar la provocación al desmarcarse de todo eso desde el primer minuto. Una forma inteligente de tratar un algo tan complicado como el terrorismo islámico y la captación de jóvenes para la yihad, aunque es posible que no a todo el mundo le guste la idea.

Lo mejor de todo, sin duda, es la conclusión del álbum. Y es que ser un buen padre desde el principio puede evitar muchos problemas en el futuro.

 

Javi Garcia

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