MisceláneaSuperhéroes y Ciencia

Superhéroes y Ciencia: El meteorito de Bart

0
Se suele pensar de los meteoritos que son unos cuerpos celestes muy veloces e incandescentes. Una idea muy extendida pero, no por ello siempre cierta. En realidad se trata de un error. Uno de esos desatinos a los que, por desgracia, han contribuido, y en buena medida, las superproducciones cinematográficas de Hollywood. Como también lo es, el incorrecto uso que se hace en estos grandes filmes de ciertos términos astronómicos. Unas incorrecciones poco comprensibles si tenemos en cuenta los altos presupuestos económicos que se manejan en este tipo de películas y, las declaraciones de sus productores que afirman gozar de un perfecto asesoramiento científico. El caso es que hacen un flaco favor a la, ya de por sí precaria, cultura científica que goza nuestra sociedad. Se merecen un “Multiplícate por cero”, Bart dixit.

Por eso resulta muy sorprendente que, lo que no hace una superproducción cinematográfia, sí se haga en un episodio televisivo de la serie de dibujos animados Los Simpson. Me refiero a ese capítulo en el que, Bart, descubre un meteoro que puede colisionar con la Tierra y llama al observatorio de Springfield para confirmar su descubrimiento, dando sus coordenadas. No sólo se trata del procedimiento usual entre los aficionados, sino que emplea la jerga correcta para facilitar la posición del cuerpo celeste. Al principio, mientras el meteoro avanza por la atmósfera terrestre resistiéndose a su fricción, el pánico cunde entre la población. Después, al contactar con la densa polución de la ciudad y terminar desintegrándose en pequeños fragmentos, vuelve la calma. Uno de ellos cae, suavemente, al suelo, junto a Bart. El crío recoge el meteorito y lo guarda en su mochila. Está frío. Es perfecta y simpsonera divulgación científica. De hecho, en algunas revistas de astronomía pusieron este capítulo como modelo educativo a seguir. “La clase de ciencia no debe terminar en tragedia”, de nuevo Bart dixit.

Aunque en el capítulo no lo cuentan, conviene recordar que de las muchas rocas que viajan por el Sistema Solar, algunas son atraídas por el campo gravitatorio terrestre. Se las conocen como meteoroides. Si logran penetrar en nuestra atmósfera, debido a la fricción con el aire, se calientan y entonces decimos que son estrellas fugaces. De modo que una estrella fugaz, ni es una estrella, ni es un pequeño cometa. Si debido a ese alto calentamiento llegan a encenderse, se convierten en meteoros. Y si terminan impactando con el suelo, entonces, son meteoritos, de los que algunos pueden llegar suavemente y sin arder. Como el de Bart.

Escrito por Carlos Roque Sánchez(croque@supercable.es)

Carlos Roque Sánchez

Otras entradas

Trailer "The Man of the Year"

Entrada anterior

Mi crítica de "United 93"

Siguiente entrada

También te puede interesar

Comentarios

Dejar un comentario

Más en Miscelánea