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Superhéroes y Ciencia: Sherlock Holmes (VI)

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(Continuación). Una situación psicológica, ésa de trasunto, en la que el doctor Bell no se encontraba  cómodo al principio. De hecho le molestaba ser menos conocido que el detective.

Pero después, con el tiempo, lo empezó a encontrar divertido. Para acabar, al final, estando halagado.

Todo hace suponer que le encantó verse personificado en la figura del excéntrico, y aficionado a las drogas, detective. Y de lo que les digo hay pruebas documentales.

Reconocimientos
En una carta dirigida al doctor Bell, fechada el 7 de mayo de 1892, Conan Doyle admitía esa fuente de inspiración. Reconocía que debía la creación de Holmes a las enseñanzas de su antiguo profesor y a sus demostraciones lógico-deductivas.

Precisamente en uno de estos intercambios epistolares fue cuando el doctor le contó al escritor la anécdota del gaitero que antes les refería. Tanto le gustó que no sólo le pidió permiso para utilizarla, sino que le confesó que desearía tener una docena de casos similares.

El doctor Bell llevó a gala tener un trasunto de la talla del detective Holmes y siempre mantuvo el interés por el personaje. Incluso prologó uno de los libros de Sherlock Holmes. Una admiración que era recíproca.

Cuando en 1892 se publicó ‘The adventures of Sherlock Holmes’, una recopilación de 12 relatos cortos previamente aparecidos en la Strand Magazine, en la dedicatoria se podía leer: “To my old teacher, Joseph Bell, MD”. Un reconocimiento de autoría. El primero.

En 1924, trece años después de la muerte del doctor, declaraba también: “Utilicé y amplié sus métodos cuando traté de dar forma a un detective científico que solucionaba los casos por sus propios medios”. Otro reconocimiento.

Unos años después, en 1956, el escritor estadounidense Irving Wallace publicaba un ensayo sobre el doctor Joseph Bell que apareció en el libro ‘Argumentos fabulosos’.

“Es elemental”
“Es elemental”
. Ésa es la expresión que el doctor Bell solía decir tras montar uno de sus “numeritos lógico-deductivos” en el hospital.

El golpe de efecto final para esas situaciones en las que, aparte de hacerle el diagnóstico médico al paciente le adivinaba, para su sorpresa, también la nacionalidad, su pasado, actividades recientes, ocupación, costumbres, etcétera.

Algo evidente para él, pero casi mágico para el resto de los mortales. Mágico hasta que les explicaba cómo había llegado hasta ellos. Entonces todo les parecía de lo más sencillo y elemental.

Pero el doctor Bell tenía claro que no era ni tan sencillo ni tan elemental, Por eso solía decir: “El problema de la mayoría de las personas es que, aunque miran, no saben ver. Y cuando ven, no siempre que saben observar”. No le faltaba razón al buen doctor.

A propósito de la frase que intitula este apartado, hemos de detenernos en ella porque tiene su propia e interesante historia. Terminó, nada menos, que siendo el origen de dos expresiones literarias.

Bueno en realidad de una sola, pues la otra nunca existió. Es lo que se conoce como la intrahistoria de las cosas. (Continuará).

Carlos Roque Sánchez

David Goyer dijo que no era adecuado para Superman. ¿Billy Zane en negociaciones?

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3 comentarios

  1. BdS » Superhéroes y Ciencia: Sherlock Holmes (V) - Blog de Superhéroes: Cine de Superhéroes, Cine de Cómics, Ciencia de Superhéroes dice: says:

    […] Y no le faltaba razón. Él había sido la inspiración para el personaje. Su ‘alter ego’. (Continuará) […]

  2. me ha encnatado el artículo, siempre quise leer sherlock holmes, ahora me ha dado mas ganas todavía, unn saludo1

  3. BdS » Superhéroes y Ciencia: Sherlock Holmes (VII) - Blog de Superhéroes: Cine de Superhéroes, Cine de Cómics, Ciencia de Superhéroes dice: says:

    […] (Continuación) Empezaremos negando la mayor. Justo la que nunca existió y que, sin embargo, es la más conocida. Son ironías de la vida. […]

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