Investigando a Sherlock HolmesSuperhéroes y Ciencia

Superhéroes y Ciencia: Sherlock Holmes (XI)

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(Continuación) Él mismo lo cuenta así, cuando refiere sus excentricidades:

“Sin embargo, mi sorpresa alcanzó el punto culminante al descubrir de manera casual que desconocía la teoría de Copérnico y la composición del sistema solar.

Me resultó tan extraordinario el que en nuestro siglo XIX hubiese una persona civilizada que ignorase que la Tierra gira alrededor del Sol, que me costó trabajo darlo por bueno”. Y tanto.

Sorprendente. Y eso no fue todo.

La sorpresa dio paso al asombro cuando, al explicarle lo que suponía dicha teoría, el detective se quedó impávido y se limitó a contestarle que: “…ahora que lo sabía, intentaría olvidarlo”. Asombroso.

Y el asombro dio paso al estupor, al justificar dicha decisión con el argumento de que el cerebro es limitado en cuanto a la capacidad de información que puede retener.

Por ello “…es de mayor importancia que los datos inútiles no desplacen a los útiles”. Para quedarse estupefacto.

Por eso. Es a raíz de esta respuesta cuando el doctor Watson decide evaluar las habilidades de Holmes.

Como seguro se habrá percatado esta decisión es uno de los buenos ejemplos de los que les hablaba en un programa anterior cuando analizábamos el carácter subjetivo de las evidencias.

El otro al que hacía alusión era el de la existencia de los agujeros negros.

El resto de los conocimientos holmesianos
Como el de Astronomía, los conocimientos de Holmes en Literatura es “nulo”. El mismo calificativo que utiliza para referirse a los de Filosofía.

Algo más indulgente se muestra, no obstante, con los de Política, que juzga como “ligeros”.

Todo lo contrario que hace con los de Literatura “sensacionalista”, que valora como “inmensos”.

Según Watson, parecía conocer, con todo detalle, los crímenes perpetrados en el siglo XIX.

En lo que respecta a la Música, nos dice que toca bien el violín.

Y de su dominio de sistemas defensivos, que es un experto boxeador y esgrimista de palo y espada.

Por último, de sus conocimientos legales, dice que son prácticos pero sólo de las leyes británicas.

Bueno, pues esto es lo que sabemos del que está considerado como el primer detective de ficción, que realizó su labor investigadora con verdadero rigor científico, al decir de su leal compañero.

Y del uso que hace de dichas habilidades el detective, se deduce que las limitaciones que su padre literario tenía en conocimientos científicos, eran más que visibles por la forma y poco menos que deseables por el fondo.

Comprendo que es algo extrema mi afirmación, y no tengo más remedio que mostrar las pruebas en las que se sustentan. Es lo que exige la Ciencia. Así que vayamos con ellas.

Conan Doyle y la Astronomía
En ‘El valle del temor’ Holmes dice del archivillano Moriarty (ya iba siendo hora que apareciera, aunque deberá esperar):

“¿No es el celebrado autor de ‘La dinámica de un asteroide’, un libro que asciende a tan enrarecidas alturas de matemática pura  que no había en la prensa científica hombre capaz de hacer su crítica?”.

A pesar de las apariencias, tras esta aparente y falaz convicción de los conocimientos astronómicos por parte de Holmes, se esconde, en realidad, una profunda y cierta ignorancia en Astronomía por parte del doctor Conan Doyle.

Ahí van dos objeciones. (Continuará)

Carlos Roque Sánchez

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