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Superhéroes y Ciencia: ¿Séptimo arte?

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Si bien en la Antigüedad las artes estaban simbolizadas por las nueves musas de las Artes y las Ciencias, en su Enciclopedia, el filósofo D. Diderot, sólo llega a mencionar cuatro: arquitectura, escultura, pintura y grabado. Una clasificación que modificó poco después el filósofo alemán G. Hegel, y que es la que existe en la actualidad, a saber: arquitectura, escultura, pintura, música, danza y poesía. Nada más. Ésta es la lista oficial. Sólo seis, ni una más. Pero todos sabemos que al cine se le denomina “séptimo arte” ¿Cómo se explica esta paradoja?

Canudo y el cine

La citada expresión apareció por primera vez en 1911, en el Manifiesto de las siete artes de R. Canudo, un pionero en el campo de la crítica y de la teoría cinematográfica que anticipó la llegada del sonido y el color a la pantalla. Entre, y a pesar de, los recelos intelectuales e intelectualoides de la época, Canudo, reconoció en el cine un arte. Aún inmaduro para la teoría, un arte neonato, pero un arte. Para él, las artes fundamentales eran sólo la arquitectura y la música. De modo que la pintura y la escultura complementaban a la primera, la poesía era el esfuerzo de la palabra y la danza lo era de la carne, para convertirse en música. Muy imaginativo y sugerente. Y por supuesto el cine era, pues, la culminación de los otros seis artes. El séptimo arte. Casi nada. Un puesto que, ya lo habrán captado, ni es oficial, ni está reconocido, pero que ahí está. Total que más da, es sólo cine (“¿El cine es un arte? ¡Y eso qué puede importar!”. J. Renoir).

Octavo, noveno y décimo arte

Después de esto, era de esperar lo que iba a ocurrir. Pronto llegaron nuevos autoinvitados a la lista artistera. Empezó la televisión, que pasa por ser el octavo arte, sin que nadie haya reivindicado ese honor. Sencillamente un día apareció escrito en algún lado. Y hasta hoy. Todo el mundo lo ha aceptado, aunque nadie lo propuso. Estas cosas pasan. Por contra, el tebeo, que ocupa la novena posición, sí tiene autoría. Bien dicho, doble autoría: R. Goscinny, uno de los padres de Asterix, y F. Lacassin. Lógico, claro. Lo del décimo arte está más complicado, verán. Tal honor se lo disputan en la actualidad, y de forma muy reñida, tres aspirantes: los creadores de videojuegos, los artistas digitales y los amantes del aeromodelismo. Un problema de sensibilidad artística. Estas cosas pasan también.

Escrito por Carlos Roque Sánchez(croque@supercable.es)

Carlos Roque Sánchez

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2 comentarios

  1. El cine se tiene bien ganado el séptimo puesto… en él se reunen todas las demás artes, y el q piense q no hay pintura en el cine q vea Barry Lyndon de Stanley Kubrick je…

  2. Buen comentario, pero el octavo arte no es la televisión, si no la fotografía, desde el momento en el que se entiende como canal de expresión.

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